{"id":1225,"date":"2022-05-25T14:39:07","date_gmt":"2022-05-25T14:39:07","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/?p=1225"},"modified":"2022-06-29T19:16:10","modified_gmt":"2022-06-29T19:16:10","slug":"orientacion-educativa-y-tutoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/orientacion-educativa-y-tutoria\/","title":{"rendered":"Orientaci\u00f3n educativa y tutor\u00eda"},"content":{"rendered":"\n\n\n<div class=\"wp-block-cover is-light\" style=\"min-height:400px;aspect-ratio:unset;\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-black-background-color has-background-dim-40 has-background-dim\"><\/span><img decoding=\"async\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-1226\" alt=\"person writing on brown wooden table near white ceramic mug\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7\" data-src=\"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/s9cc2skysjm.jpg\" style=\"object-position:58% 64%\" data-object-fit=\"cover\" data-object-position=\"58% 64%\" \/><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1067\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-1226\" alt=\"person writing on brown wooden table near white ceramic mug\" src=\"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/s9cc2skysjm.jpg\" style=\"object-position:58% 64%\" data-object-fit=\"cover\" data-object-position=\"58% 64%\" srcset=\"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/s9cc2skysjm.jpg 1600w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/s9cc2skysjm-300x200.jpg 300w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/s9cc2skysjm-644x429.jpg 644w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/s9cc2skysjm-768x512.jpg 768w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/s9cc2skysjm-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/s9cc2skysjm-272x182.jpg 272w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/noscript><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-base-3-color has-text-color has-large-font-size wp-block-paragraph\">Orientaci\u00f3n educativa y tutor\u00eda<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Orientaci\u00f3n educativa y tutor\u00eda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su descripci\u00f3n conceptual, a lo largo de su historia, la orientaci\u00f3n ha encontrado dificultades para ser definida, en particular, en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n, en lo concerniente a los objetivos que persigue y los espacios en donde se aplica. Lo mismo se le ha identificado con los procesos que facilitan la toma de decisiones de las personas en el campo vocacional, que como asesor\u00eda para resolver problemas de \u00edndole personal o social. Con todo, a\u00fan es dif\u00edcil lograr un completo acuerdo en t\u00e9rminos de las teor\u00edas que la sustentan, los enfoques o modelos que se practican y las tendencias que muestra su evoluci\u00f3n. En t\u00e9rminos de la reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre la orientaci\u00f3n, tambi\u00e9n se observan complicaciones sobre su importancia que oscilan entre los l\u00edmites de su deber ser y de su verdadera pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se\u00f1ala un texto de Boza, Salas <em>et al. (<\/em>2001) que en sus or\u00edgenes, el t\u00e9rmino orientaci\u00f3n tuvo una connotaci\u00f3n abstracta, pero con el paso del tiempo ha evolucionado en funci\u00f3n de una serie amplia de factores, como los momentos en que se ejerce en lugar, el nivel formativo de aplicaci\u00f3n y otros. Es decir, no ha tenido un significado un\u00edvoco para quienes la han ejecutado de manera profesional. Su aparici\u00f3n se ubica en los albores del siglo XX y se toma como orientaci\u00f3n vocacional que, en principio es asumida como una actividad puntual que logra transformarse, posteriormente, en un proceso que a la larga alcanzarte la cualidad de enfoque a lo largo de toda la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su evoluci\u00f3n hist\u00f3rica se ha caracterizado por varias transiciones ligadas a diferentes posicionamientos te\u00f3ricos, producto de la influencia y auge de avances en otros campos disciplinares&nbsp;como la psicometr\u00eda, la sociolog\u00eda, la psicolog\u00eda cl\u00ednica, etc. En este sentido es posible confirmar cinco grandes perspectivas te\u00f3ricas en el campo de la orientaci\u00f3n, cada una de las cuales tiene una importancia relativa en determinado momento de su evoluci\u00f3n, as\u00ed como principios, concepciones y pr\u00e1cticas propias que las distinguen de las dem\u00e1s. Dichas perspectivas en orden hist\u00f3rico, se denominan y describen brevemente:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li><em><strong>Psicom\u00e9trica<\/strong>,<\/em> la cual se basa en el diagn\u00f3stico y atenci\u00f3n de tipo remedial e individual, apoyada en la aplicaci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de tests psicom\u00e9tricos.<\/li><li><em><strong>Cl\u00ednico-m\u00e9dica,<\/strong><\/em> en la cual el diagn\u00f3stico se establece como crucial en el tratamiento e intervenci\u00f3n individual y externa de dificultades acad\u00e9micas y personales del alumnado.<\/li><li><em><strong>Humanista<\/strong>,<\/em> enfocada en el desarrollo personal, los valores e intereses del alumnado, considera la orientaci\u00f3n como un proceso de ayuda para que el alumno clarifique su direcci\u00f3n a trav\u00e9s del autoconocimiento.<\/li><li><em><strong>Sociol\u00f3gica<\/strong>,<\/em> concibe la orientaci\u00f3n como iniciadora del cambio social y cultural, contempla como objetivos la mejora de la capacidad del alumnado para ser socialmente asertivo, busca favorecer el clima social y la adaptaci\u00f3n del alumno al contexto escolar.<\/li><li><em><strong>Psicopedag\u00f3gica<\/strong>,<\/em> conocida tambi\u00e9n como constructivista, considera que el alumno no es el \u00fanico agente educativo en el que tienen que efectuarse todas las intervenciones educativas, sino que reflexiona tambi\u00e9n sobre la influencia que la instituci\u00f3n y el contexto cercano tienen en su aprendizaje y desarrollo acad\u00e9mico, personal y social.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta \u00faltima perspectiva establece una relaci\u00f3n de integraci\u00f3n entre el curr\u00edculo, la orientaci\u00f3n tradicional y la orientaci\u00f3n psicopedag\u00f3gica; propone estrategias de individualizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza a trav\u00e9s de las adaptaciones curriculares y la colaboraci\u00f3n del orientador con el profesorado en la programaci\u00f3n y niveles de concreci\u00f3n curricular. Adem\u00e1s, hace hincapi\u00e9 en la planificaci\u00f3n de las actividades de la orientaci\u00f3n, paralelas al dise\u00f1o del curr\u00edculum en un programa de acci\u00f3n tutorial en el que se propone la figura del docente-tutor como el responsable principal del desarrollo de las acciones en el aula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la experiencia europea de la orientaci\u00f3n, b\u00e1sicamente se le reduce a dos tipos de servicios: uno, que cumple funciones de informaci\u00f3n sobre circunstancias de car\u00e1cter vocacional o profesional y que m\u00e1s bien apuntan a la relaci\u00f3n con el mundo del trabajo. El otro, mantiene una esencia psicol\u00f3gica de \u00edndole cl\u00ednica y terap\u00e9utica, en un espacio de ayuda individual, personal. En ambos tipos se deja de lado la docencia y la din\u00e1mica educativa institucional (Rodr\u00edguez Espinar, 1997). Frente a esa experiencia, en Estados Unidos, en cambio, los servicios de orientaci\u00f3n muestran una gran complejidad y diversidad, as\u00ed como una importante autonom\u00eda, por lo que resulta muy complicado lograr una representaci\u00f3n uniforme. Lo que distingue esta experiencia es que, en lo general, manifiesta una dimensi\u00f3n de servicio a la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lo que respecta a sus diferentes etapas, la correspondiente a la orientaci\u00f3n psicopedag\u00f3gica consiste en un proceso de ayuda continuo y sistem\u00e1tico, dirigido a todas las personas, en todos sus aspectos, haciendo un especial \u00e9nfasis en la prevenci\u00f3n y en el desarrollo, sea \u00e9ste de car\u00e1cter personal, social o de la carrera, mejor conocido como profesional (Boza <em>et al.,<\/em> 2001). En ese sentido, se se\u00f1ala que la labor de orientaci\u00f3n tiene implicaciones en lo que concierne a;<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>educar para la vida;<\/li><li>asesorar sobre opciones y alternativas;<\/li><li>desarrollar habilidades (toma de decisiones estrategias de aprendizaje aut\u00f3nomo, habilidades de la vida, etc.); y<\/li><li>atender a la diversidad.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se supone, desde esta perspectiva, que la cremaci\u00f3n como ayuda empieza en el proceso de la tutor\u00eda y contin\u00faa en la acci\u00f3n que conjuntamente desarrollan los profesores en colaboraci\u00f3n con los departamentos de orientaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tutor\u00eda, en esta perspectiva, constituye un carpo metodol\u00f3gico extenso, flexible y pr\u00e1ctico de invenci\u00f3n en los contextos educativos, que se cierva de la perspectiva te\u00f3rica de la orientaci\u00f3n educativa y psicopedag\u00f3gica y que -por lo tanto- asume su principio b\u00e1sico, a saber: ofrecer un proceso flexible de ayuda continuo a todas las personas en todos sus aspectos con el objeto de potenciar el desarrollo humano a lo largo de todos los momentos de sus vidas (Boza, 2001; Bisquerra, 1996).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En otros pa\u00edses del espacio iberoamericano, la visi\u00f3n integrada de la orientaci\u00f3n propone definiciones, objetivos y funciones que comparten elementos en com\u00fan, tales como los de prevenci\u00f3n, desarrollo y atenci\u00f3n a la diversidad, encaminados a conocer el significado de la orientaci\u00f3n educativa que manejan los docentes, alumnos y agentes educativos (Molina, D., 2002):<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table is-style-stripes\"><table class=\"has-fixed-layout\"><thead><tr><th>Definici\u00f3n<\/th><th>Objetivos<\/th><th>Funciones<\/th><\/tr><\/thead><tbody><tr><td>Proceso dirigido a la atenci\u00f3n del individuo como una unidad, estableciendo varios campos: la orientaci\u00f3n personal-social, escolar, vocacional y\/o profesional (Valc\u00e1rcel, 1990).<\/td><td>Desarrollo personal, social, vocacional y\/o profesional.<\/td><td>Desarrollo de habilidades personales y profesionales<\/td><\/tr><tr><td>Proceso centrado en el acto pedag\u00f3gico con car\u00e1cter diagn\u00f3stico y ecol\u00f3gico cuyo fin va dirigido al desarrollo del sujeto (Repetto, 1994).<\/td><td>Promover el desarrollo del sujeto.<\/td><td>Diagn\u00f3stico<br>Desarrollo<\/td><\/tr><tr><td>Proceso integrado al curr\u00edculo con \u00e9nfasis en los principios de prevenci\u00f3n, desarrollo y atenci\u00f3n a la diversidad en las \u00e1reas afectiva, emocional escolar y vocacional (Ministerio de Educaci\u00f3n Venezuela, 1997).<\/td><td>Facilitar la prevenci\u00f3n y el desarrollo.<\/td><td>Prevenci\u00f3n<br>Desarrollo<br>Diversidad<\/td><\/tr><tr><td>Proceso de prevenci\u00f3n, desarrollo y atenci\u00f3n a la diversidad de alumno con la intervenci\u00f3n de los agentes educativos (Molina, 2001).<\/td><td>Prevenci\u00f3n y desarrollo.<br>Conducir la intervenci\u00f3n de los agentes educativos.<\/td><td>Prevenci\u00f3n <br>Desarrollo<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se observa, entonces, c\u00f3mo el ejercicio de la orientaci\u00f3n ha mostrado una evoluci\u00f3n que va desde la visi\u00f3n de un modelo cl\u00ednico, que se centra con mayor \u00e9nfasis en el sujeto y mucho menos en las circunstancias que le rodean, hacia un modelo psicopedag\u00f3gico, lo que significa la posibilidad de involucrar a <em>toda la<\/em> comunidad educativa, desde los padres de los estudiantes, los profesores y los alumnos mismos. Lo ideal ser\u00eda llevar el proceso de la orientaci\u00f3n hasta un modelo socio-psicopedag\u00f3gico, donde tambi\u00e9n est\u00e9 presente la sociedad, tanto como \u201csujeto-objeto\u201d de orientaci\u00f3n, como fuerza facilitadora y as\u00ed garantizar que los agentes asuman su rol con mayor garant\u00eda. Todo <em>ello<\/em> tambi\u00e9n promueve la transformaci\u00f3n de la <em>orientaci\u00f3n en<\/em> su faceta de tipo remedial, a una de <em>tipo preventivo, en la<\/em> medida en que se dirija a ejercer influencia sobre contextos sociales m\u00e1s amplios, al tiempo <em>de facilitar<\/em> el desarrollo integral <em>de<\/em> la persona.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como una gran paradoja, cuando el joven estudiante tiene tantas dudas, inseguridades, vac\u00edos, necesidades, mezcladas con una gran fortaleza f\u00edsica, curiosidad, arrebato, sue\u00f1os, es cuando recibe el apoyo de servicios como el de la orientaci\u00f3n y tambi\u00e9n de la tutor\u00eda. En las instituciones educativas, este apoyo se promueve ante la existencia identificada de un sinn\u00famero de problemas ligados a fen\u00f3menos como la reprobaci\u00f3n y el bajo rendimiento escolar; reflejados en hechos como la falta de inter\u00e9s por los estudios; la incapacidad de participar activamente en las clases; las deficiencias en h\u00e1bitos de estudio; la falta de t\u00e9cnicas efectivas de aprendizaje, adem\u00e1s de defectuosos h\u00e1bitos de lectura y de expresi\u00f3n oral y escrita. A todo esto se suman procesos relacionados con los nuevos ambientes f\u00edsicos, con dificultades para lograr una mejor adaptaci\u00f3n en lo escolar y en lo social, frecuentemente agravada por su propia inconformidad hacia la vida, as\u00ed como por diferencias y<strong> <\/strong>conflicto, con compa\u00f1eros y superiores. No es extra\u00f1a la<strong> <\/strong>presencia de problem\u00e1ticas relacionadas con una notoria desinformaci\u00f3n sexual, una limitada orientaci\u00f3n<strong> <\/strong>vocacional, conflictos familiares y crisis de valores<strong> <\/strong>Seg\u00fan Gair\u00edn (2004):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Si definimos la acci\u00f3n tutorial como un proceso orientador que desarrollan de una manera conjunta profesor y estudiante, en aspectos acad\u00e9micos profesionales y personales, con la finalidad de establecer un programa de trabajo que favorezca a confecci\u00f3n y dise\u00f1o de la trayectoria m\u00e1s adecuada a la carrera universitaria escogida; y la acci\u00f3n docente como el proceso de ense\u00f1anza aprendizaje que comparten profesores y estudiantes con la intenci\u00f3n de construir juntos y de manera reflexiva el conocimiento sobre una determinada materia o proyecto interdisciplinar, podemos concluir que ambas acciones tienen como hilo conductor el orientar al estudiante en sus experiencias de aprendizaje para que llegue a ser aut\u00f3nomo, competente y cr\u00edtico en su lugar de trabajo.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tutor\u00eda refiere una relaci\u00f3n en dos sentidos sucede entre un profesor (tutor) y el estudiante o tutorado. El primero comparte con el segundo sus conocimientos, adem\u00e1s de los saberes basados en m\u00e9todos, t\u00e9cnicas, diversas experiencias que enriquecen y propician el aprendizaje aut\u00f3nomo, a efecto de que el estudiante desarrolle, de manera aut\u00f3noma, habilidades como la capacidad de actuar con pensar cr\u00edtico, de desarrollarse en lo personal y en lo social y ser creativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al interior de este proceso de autotransformaci\u00f3n del estudiante, el tutor se asume como un promotor permanente de la comunicaci\u00f3n entre el estudiante y sus profesores, lo mismo que entre sus pares, para llevar a cabo una experiencia de convivencia, de colaboraci\u00f3n en un marco de mutuo respeto que enriquece la dimensi\u00f3n axiol\u00f3gica del proceso formativo y en el que tanto profesores como alumnos deben ser conscientes que el proceso de ense\u00f1anza aprendizaje funciona como veh\u00edculo fluido para su transformaci\u00f3n, tanto en el terreno profesional como en el de desarrollo como personas (Torres, Ruiz y \u00c1lvarez, en Romo L\u00f3pez, 2007). La funci\u00f3n del tutor busca garantizar que el alumno, mediante la aplicaci\u00f3n de los contenidos aprendidos, logre desarrollar habilidades de razonamiento que a la vez puedan transferirse a otras tareas personales y sociales. Mejor a\u00fan si esta din\u00e1mica aporta un compromiso de implicaci\u00f3n mutua entre tutor y alumno y a <em>posteriori<\/em> del alumno, con su pr\u00e1ctica profesional (Gasalla, en Romo L\u00f3pez, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la propuesta de la ANUIES (2000b), la tutor\u00eda busca orientar y dar seguimiento al desarrollo de los estudiantes, as\u00ed como apoyarlos en los aspectos cognitivos y afectivos del aprendizaje. Igualmente, busca fomentar su capacidad cr\u00edtica y creadora y su rendimiento acad\u00e9mico, as\u00ed como perfeccionar su evoluci\u00f3n social y personal. Procura poner atenci\u00f3n permanente a la mejora de las circunstancias del aprendizaje y, si es preciso, canalizar al estudiante a las instancias en las que se le proporcione una atenci\u00f3n especializada, con miras a resolver los problemas que interfieren en su crecimiento intelectual y emocional. Por eso se afirma que -en el plano institucional- la acci\u00f3n tutorial no tiene una finalidad instructora, sino constructora de andamios que permitan llegar a estadios superiores de funcionamiento institucional, empezando con la elaboraci\u00f3n de diagn\u00f3sticos, la formulaci\u00f3n de proyectos, las reflexiones compartidas, enfocadas a la gesti\u00f3n de estrategias de recuperaci\u00f3n de alumnos con dificultades, entre los m\u00e1s importantes (Sturla, 2006).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desdoy y Fahey (2006) opinan que en la implantaci\u00f3n de proyectos de orientaci\u00f3n y tutor\u00eda se benefician por igual los alumnos y los docentes. Los primeros, en tanto desarrollan las habilidades b\u00e1sicas, mejoran su proceso de aprendizaje, incrementan el autoconocimiento y la autoestima. Los segundos, se desarrollan profesionalmente porque tienen la oportunidad de sistematizar, recrear y valorar sus saberes, que no se restringen s\u00f3lo a lo pedag\u00f3gico, sino que implican experiencias organizacionales, administrativas y t\u00e9cnicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalmente, una de las caracter\u00edsticas que. en el caso de la orientaci\u00f3n acompasan la transici\u00f3n entre perspectivas te\u00f3ricas es precisamente un cambio en la posici\u00f3n desde la cual se le ubica. De ah\u00ed que cada vez se haga m\u00e1s presente en el contexto educativo como una necesidad t\u00e1cita a lo largo de toda la trayectoria acad\u00e9mica de los estudiantes; y se reconozca como una responsabilidad \u00e9tica de las instituciones educativas por ofrecer a todo su estudiantado la posibilidad de ser orientados en distintas dimensiones y \u00e1mbitos de su desarrollo humano e integral. As\u00ed, con la emergencia de la tutor\u00eda institucionalizada la orientaci\u00f3n brinda un soporte fundamental que adquiere un estatus de mayor jerarqu\u00eda cuando se recoge en la definici\u00f3n de programas y planes de acci\u00f3n tutorial en los que se canaliza ese derecho y apoyo orientador, por medio de la figura del tutor.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Dimensiones y \u00e1mbitos de atenci\u00f3n de la tutor\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tutor\u00eda, originalmente como campo metodol\u00f3gico y estrategia general de acci\u00f3n de la orientaci\u00f3n educativa y psicopedag\u00f3gica, comparte con esta disciplina, adem\u00e1s de sus principios y presupuestos te\u00f3ricos y \u00e9ticos, sus dimensiones y \u00e1mbitos de intervenci\u00f3n. Si bien se considera al desarrollo humano de todos los sujetos como la categor\u00eda m\u00e1s amplia y extensa, en la cual se incluir\u00edan, inclusive aquellas otras grandes categor\u00edas como las de aprendizaje a lo largo de teca la vida, orientaci\u00f3n para la carrera y desarrollo integral, entre otras, es conveniente -por fines pr\u00e1cticos y did\u00e1cticos- identificar algunas categor\u00edas m\u00e1s espec\u00edficas de ese desarrollo humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ejemplo de lo anterior es la clasificaci\u00f3n o sistema de categor\u00edas que proponen algunos autores (\u00c1lvarez y L\u00e1zaro, 2002; Boza, 2000; V\u00e9laz de Medrano, 2002), y en la cual se establecen siete \u00e1mbitos de atenci\u00f3n de la orientaci\u00f3n educativa y psicopedag\u00f3gica; 1) personal, 2) acad\u00e9mico. 3) profesional, 4) sociolaboral, 5) familiar, 6) vocacional e 7) integral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, Rodr\u00edguez Espinar propone un sistema de categor\u00edas que agrupa cuatro dimensiones de intervenci\u00f3n de la acci\u00f3n tutorial en el estudiantado: 1) Intelectual-Cognitiva, que incluye el desarrollo de aspectos que potencian la capacidad de enfrentarse a situaciones problem\u00e1ticas y a su resoluci\u00f3n, a la adecuada toma de decisiones, el aprovechamiento de los aprendizajes, el aprender, entre otros; 2) Afectivo-Emotiva, que comprende el potenciar el dominio de las habilidades sociales, el autoconocimiento, la elaboraci\u00f3n de un autoconcepto positivo; 3) Social, la cual engloba la integraci\u00f3n en un grupo y la participaci\u00f3n activa en el mismo en un contexto de cooperaci\u00f3n; y 4) Profesional, la que contempla tomar conciencia del itinerario curricular, de la elecci\u00f3n de un proyecto profesional y el acceso a la profesi\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de tratarse de clasificaciones distintas, los dos ejemplos anteriores de sistemas de categor\u00edas se refieren a un mismo objeto, a saber, las posibles dimensiones anal\u00edticas del desarrollo humano del alumnado, considerado en el contexto educativo no como un ente puramente acad\u00e9mico, sino como un ser integral. De la misma forma, estos dos sistemas de categor\u00edas comparten la intenci\u00f3n de organizar la<sub> <\/sub>intervenci\u00f3n orientadora en el contexto educativo, a partir de una atenci\u00f3n en momentos espec\u00edficos y en<sub> <\/sub>otros integral del estudiantado. En este sentido, son dos sistemas de categor\u00edas distintos \u00fanicamente en apariencia, e inclusive es posible hacerlos corresponder como se presenta a continuaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>Dimensiones y \u00e1mbitos de intervenci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table is-style-stripes\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Dimensiones de Intervenci\u00f3n<\/strong><\/td><td>Intelectual Cognitiva<\/td><td>Afectivo Emotiva<\/td><td>Social<\/td><td>Profesional<\/td><\/tr><tr><td><strong>\u00c1mbitos de Intervenci\u00f3n<\/strong><\/td><td>Orientaci\u00f3n Acad\u00e9mica<\/td><td>Personal<\/td><td>Familiar; para la integraci\u00f3n<\/td><td>Profesional; Sociolaboral; Vocacional<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo anterior demuestra que el fin \u00faltimo que se intenta alcanzar al construir este tipo de clasificaciones es simple y sencillamente un fin pr\u00e1ctico, que cobra una relevancia de tipo contextual, es decir, en relaci\u00f3n con la situaci\u00f3n en la que se utilice. Sin embargo, en lo que respecta a la presente investigaci\u00f3n, y en virtud de considerar los objetivos originales contenidos en la propuesta de la ANUIES para la operaci\u00f3n de programas de tutor\u00eda, que un gran n\u00famero de \u00edes mexicanas ha puesto en pr\u00e1ctica, se ha optado por construir una clasificaci\u00f3n de cinco dimensiones:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>De integraci\u00f3n y permanencia, que se refiere a la capacidad de las instituciones para incorporar y retener a los estudiantes a lo largo de su trayectoria acad\u00e9mica.<\/li><li>Vocacional, relacionada con la capacidad de las instituciones para confirmar los intereses vocacionales del alumno en un campo profesional.<\/li><li>Acad\u00e9mica-profesional, que establece la capacidad de las instituciones para desarrollar en el alumno habilidades de estudio y competencias para ejercer su pr\u00e1ctica.<\/li><li>Escolar y de aprendizaje que atiende la capacidad de las instituciones para proveer ambientes y experiencias que le permitan al alumno aprender a aprender.<\/li><li>Personal y social, referida a la capacidad de las instituciones para potenciar el desarrollo del alumno como ser humano y para promover su interacci\u00f3n social.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se crey\u00f3 conveniente hacerlo as\u00ed, porque ello permitir\u00e1 comprender el alcance de las acciones emprendidas o no por cada instituci\u00f3n, en diferentes esferas de la formaci\u00f3n de los j\u00f3venes, en relaci\u00f3n con los apoyos brindados a los estudiantes por parte de diversas instancias o actores, con miras a lograr una transformaci\u00f3n en ellos, y a lo largo de su estancia en su respectiva carrera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta perspectiva trasciende la relaci\u00f3n tutor-tutorado como eje central de la actividad tutorial. El punto de partida es el compromiso institucional, es decir, la capacidad de las instituciones para lograr el desarrollo de los estudiantes en las dimensiones referidas, lo cual implica la intervenci\u00f3n efectiva de m\u00faltiples actores y modera la presi\u00f3n que se viene ejerciendo sobre el docente-tutor para incidir en estas dimensiones con sus propios, y en ocasiones limitados, recursos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, es importante a\u00f1adir que sea cual fuese la clasificaci\u00f3n de los \u00e1mbitos de intervenci\u00f3n e impacto de la acci\u00f3n tutorial, existe el supuesto b\u00e1sico de que dicho impacto puede ocurrir en m\u00e1s de un sentido. Es decir, que observada a trav\u00e9s de cada dimensi\u00f3n, la tutor\u00eda puede tener un impacto simplemente informativo\u201d pero tambi\u00e9n puede tener un pacto formativo, dependiendo esto de los objetivos que se persiguen mediante la acci\u00f3n tutorial, as\u00ed como por efecto de las estrategias puestas en marcha para alcanzar dichos objetivos.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8230; las tutor\u00edas deben convertirse en objeto de evaluaci\u00f3n, ya que llevan la intencionalidad de constituirse en un ejercicio sistem\u00e1tico, que impacte no s\u00f3lo en el trabajo de los estudiantes sino tambi\u00e9n las estructuras acad\u00e9micas y de apoyo a las funciones sustantivas.<\/p><cite>Castellanos, Romo L\u00f3pez y Su\u00e1rez, 2006<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico, por razones l\u00f3gicas, la evaluaci\u00f3n de los programas de tutor\u00eda, al igual que su implementaci\u00f3n, recae en la responsabilidad de cada instituci\u00f3n. Los modelos o procedimientos de evaluaci\u00f3n son tan diversos como las instituciones que los aplican. A pesar de que casi todos estos ejercicios contemplan varias dimensiones, en general ponen \u00e9nfasis en las que son de su particular inter\u00e9s, por ejemplo, est\u00e1n los centrados prioritariamente en la supervisi\u00f3n (universidades de Colima, Veracruzana), otros en la evaluaci\u00f3n de procesos (universidades de Sonora, aut\u00f3nomas de Baja California, Nuevo Le\u00f3n, de Campeche, Instituto Polit\u00e9cnico Nacional) y pareciera que algunos m\u00e1s en la evaluaci\u00f3n de impacto (universidades de Guanajuato, Veracruzana, aut\u00f3nomas del Estado de M\u00e9xico, de Nayarit, de Campeche, institutos tecnol\u00f3gicos de Ciudad Guzm\u00e1n, de Saltillo). Sin embargo, a pesar de que las variables definidas en los estudios se relacionan con las que se podr\u00edan incluir en una evaluaci\u00f3n de impacto, la rigurosidad metodol\u00f3gica no corresponde a \u00e9sta; es m\u00e1s, en muy pocos de los trabajos agrupados en las memorias de los tres encuentros nacionales de tutor\u00eda (Colima, Nuevo Le\u00f3n y Puebla, que han sido tomados como referentes para hacer esta clasificaci\u00f3n), se habla expl\u00edcitamente de evaluaci\u00f3n de impacto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La experiencia en el campo de la evaluaci\u00f3n de la tutor\u00eda se\u00f1ala que en la mayor parte de los programas vigentes, se parti\u00f3 de la premisa de que la efectividad del proyecto se ver\u00eda necesariamente reflejada a trav\u00e9s de resultados de orden cuantitativo, como los \u00edndices de reprobaci\u00f3n, deserci\u00f3n, eficiencia terminal y rezago escolar. No se consider\u00f3 y quiz\u00e1 sigue sin ser considerado, evaluar y analizar integralmente dos dimensiones fundamentales: la de informaci\u00f3n recibida mediante la acci\u00f3n tutorial (entendida no s\u00f3lo como las actividades que hace el tutor con sus estudiantes, sino adem\u00e1s, todas aquellas promovidas por la instancia responsable de su coordinaci\u00f3n), y la de formaci\u00f3n que<strong> <\/strong>finalmente podr\u00eda demostrar qui\u00e9n se<strong> <\/strong>acoge al desarrollo de las actividades correspondientes. En otras palabras, la mayor parte de lo referido acerca de la operaci\u00f3n de programas de tutor\u00eda se sustent\u00f3 en la proyecci\u00f3n de resultados obtenibles desde una perspectiva mucho m\u00e1s administrativa, sin atender suficientemente el proceso de formaci\u00f3n del estudiante y su percepci\u00f3n acerca de la funci\u00f3n real, y no discursiva, de la tutor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Experiencias que ilustran el tipo de procedimiento seguido y la informaci\u00f3n resultante son las que refieren mayormente propuestas del tipo de las siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Medios de informaci\u00f3n por los que se conoce un programa de tutor\u00eda.<\/li><li>Proporci\u00f3n de estudiantes participantes.<\/li><li>Porcentaje de alumnos con una apreciaci\u00f3n totalmente favorable del programa de tutor\u00eda.<\/li><li>Percepci\u00f3n del beneficio del programa de tutor\u00eda per alumno: de \u00abmucho a regular\u00bb; de \u00abbuena a regular.\u00bb<\/li><li>Tipo de problemas que espera resolver el alumno con la tutor\u00eda: acad\u00e9mico, escolar y de aprendizaje.<\/li><li>Opini\u00f3n de los alumnos sobre el tutor, entre: \u00abson buenos\u201d, \u201cson capaces y preparados\u00bb.<\/li><li>Principales obst\u00e1culos que reportan los estudiantes para recibir la tutor\u00eda: horario, cuestiones personales, comunicaci\u00f3n y factores escolares.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante ello, resulta pertinente indagar en qu\u00e9 medida las acciones de tutor\u00eda producen los beneficios esperados, o qu\u00e9 tipo de efecto han tenido, en general, en los estudiantes, hechos que est\u00e1n asociados con m\u00faltiples factores presentes en las instituciones, como podr\u00eda ser el nivel de claridad en los objetivos planteados; el redise\u00f1o de su programa de acuerdo con sus particulares necesidades, en la perspectiva de alcanzar ciertos resultados. A pesar de que estas preguntas s\u00f3lo pueden ser respondidas mediante una evaluaci\u00f3n del impacto, llevarla a cabo resulta m\u00e1s complicado que la simple medici\u00f3n del cumplimiento de funciones formales de los actores involucrados. De ah\u00ed que a una d\u00e9cada de la implantaci\u00f3n formal de la tutor\u00eda en la mayor\u00eda de las IES, y a efecto de aclarar c\u00f3mo se va a desarrollar la presente investigaci\u00f3n, la ANUIES asume la responsabilidad de ejecutar un estudio sistem\u00e1tico que d\u00e9 cuenta de los resultados de la acci\u00f3n tutorial, aisl\u00e1ndolo de otros posibles factores de medici\u00f3n que, por encima de todo, recupere la voz de los beneficiarios directos: los estudiantes.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La evaluaci\u00f3n del impacto desde la perspectiva de los estudiantes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la literatura cient\u00edfica, una evaluaci\u00f3n global se define como una estructura que incluye la supervisi\u00f3n, la evaluaci\u00f3n de los procesos, la evaluaci\u00f3n de costos-beneficios y la evaluaci\u00f3n de impacto. Es preciso se\u00f1alar que cada uno de estos componentes es diferente, lo mismo que el abordaje para su procesamiento. Al respecto y en torno del tercer aspecto, Baker (2000) se\u00f1ala que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8230; la <em>evaluaci\u00f3n del impacto<\/em> tiene el objeto de determinar en forma m\u00e1s general si [la acci\u00f3n tutorial] produjo los efectos deseados en las personas [en este caso los estudiantes]&#8230; y si esos efectos son atribuibles a [aquella]. Las evaluaciones de impacto tambi\u00e9n deben permitir examinar consecuencias no previstas en los beneficiarios, ya sean positivas o negativas.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este tipo de evaluaci\u00f3n permite conocer la eficacia. eficiencia, cobertura, validez y utilidad de un programa institucional, as\u00ed como sus ventajas en general. Por lo anterior, en la evaluaci\u00f3n de impacto se hace referencia a dos niveles de an\u00e1lisis: desde los individuos, de acuerdo con la transformaci\u00f3n de actitudes y la adquisici\u00f3n de habilidades y destrezas, as\u00ed como la aplicaci\u00f3n de lo aprendido a su vida escolar y personal; y, desde la instituci\u00f3n, de acuerdo con el beneficio que la experiencia de la tutor\u00eda tenga sobre ella misma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de una definici\u00f3n de Fern\u00e1ndez Lafuente (Tejada y Fern\u00e1ndez, 2007) sobre la evaluaci\u00f3n de impacto, se hace una adaptaci\u00f3n al contexto de la acci\u00f3n tutorial; proceso orientado a medir los resultados generados al cabo del tiempo, visibles como cambios y sus causas, por las acciones formativas desarrolladas en el contexto escolar que las genera. Tiene por objetivo medir los resultados una vez cumplido cierto tiempo de la ejecuci\u00f3n de los respectivos planes y analizar el grado de realizaci\u00f3n alcanzado. As\u00ed, se\u00f1alan los autores mencionados, \u201cal proporcionar informaci\u00f3n sobre los cambios conductuales v organizativos, sobre las causas que los provocaron y sobre los factores que los favorecieron o dificultaron la evaluaci\u00f3n de impacto ser\u00e1 un proceso clave programar nuevas acciones formativas o incluso convertirse en un factor de detecci\u00f3n de necesidades o de evaluaci\u00f3n diagn\u00f3stica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evaluaci\u00f3n<strong> <\/strong>del impacto se explica de acuerdo con cuatro grandes dimensiones (Biencinto y Caraballo, 2004, en Tejada y Fern\u00e1ndez, 2007)<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Satisfacci\u00f3n: \u00cdndice de calidad y correcto funcionamiento del programa.<\/li><li>Valor a\u00f1adido: mayor capacidad para allegarse conocimientos, habilidades y destrezas y desarrollar actitudes, tras haber participado en un programa de tutor\u00eda, y su posterior transferencia a todos los \u00e1mbitos de su desarrollo personal y acad\u00e9mico.<\/li><li>Mejora de condiciones para llevar una vida escolar y personal. Incremento de competencias para el estudio.<\/li><li>Mejora organizacional, incremento de las acciones de apoyo al estudiante.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los efectos de la intervenci\u00f3n tendr\u00edan entonces que observarse en funci\u00f3n de los indicadores:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>El logro de la finalidad esperada<\/li><li>Valoraci\u00f3n de la mejora en relaci\u00f3n con:<ul><li>Calidad en el proceso formativo<\/li><li>Eficiencia en los productos del mismo <\/li><li>Motivaci\u00f3n hacia el estudio <\/li><li>Clima institucional <\/li><li>Responsabilidad-autonom\u00eda en el proceso de formaci\u00f3n<\/li><li>Nivel de conocimientos y habilidades<\/li><\/ul><\/li><li>Cambios producidos como consecuencia de los aprendizajes y habilidades adquiridas.<ul><li>A nivel personal<\/li><li>A nivel social<\/li><li>A nivel institucional<\/li><\/ul><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evaluaci\u00f3n de impacto es, entonces, una apreciaci\u00f3n que necesariamente alberga una dimensi\u00f3n temporal, el antes y el despu\u00e9s de la intervenci\u00f3n, aunque \u00e9sta no haya concluido. Esta dimensi\u00f3n permite inferir con mayor certeza si los cambios en la poblaci\u00f3n objetivo coinciden temporalmente con la intervenci\u00f3n tutorial. De hecho, fijar como centro del estudio a los usuarios, exige implementar una evaluaci\u00f3n que permita conocer la percepci\u00f3n de los estudiantes sobre las acciones derivadas de la existencia y operaci\u00f3n de acciones de tutor\u00eda en diversas instituciones, partiendo de reconocer que la tutor\u00eda, sin duda alguna, ha estimulado de manera m\u00e1s visible interacciones que ocurren entre por lo menos dos agentes principales: los docentes y los estudiantes, con sus diferentes y desiguales particularidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En particular, la evaluaci\u00f3n del impacto de la acci\u00f3n tutorial es una alternativa efectiva para promover la mejora en los programas de atenci\u00f3n al estudiante en las IES, ya que significa un medio para verificar la calidad de las acciones emprendidas, para saber si se satisfacen las necesidades que las motivan y si hay cambios favorables, sea en el desarrollo profesional o en el desarrollo como estudiante. La posibilidad de mejora se puede averiguar s\u00f3lo despu\u00e9s de un tiempo de recibir el apoyo del tutor, a fin de saber en qu\u00e9 medida las experiencias adquiridas sirven para corregir el desempe\u00f1o personal, como tambi\u00e9n los servicios destinados al estudiante. Igualmente, mediante la evaluaci\u00f3n del impacto es posible revisar el potencial de un estudiante para permanecer y mantener consistencia en su formaci\u00f3n durante su paso por una instituci\u00f3n educativa, ante los innumerables cambios ocurridos en el sujeto mismo, en la mejora de sus pr\u00e1cticas escolares y ante las transformaciones institucionales.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Importancia de la percepci\u00f3n del sujeto en los estudios de impacto<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablar de percepci\u00f3n remite a un proceso en donde la conciencia de la persona realiza un esfuerzo de integraci\u00f3n de los est\u00edmulos sensoriales a partir de diferentes hechos, objetos y circunstancias, para transformarlos en una experiencia aprovechable (Hern\u00e1ndez y Cabrera, 2004). Tiene la desventaja de que no puede ser comunicada tal cual y, en consecuencia, es asociable con la imaginaci\u00f3n. Seg\u00fan la psicolog\u00eda de la Gestalt, la percepci\u00f3n es determinada por cuatro condiciones:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>la estructura del objeto que se valora<\/li><li>el ambiente que lo rodea<\/li><li>factores psicol\u00f3gicos internos<\/li><li>factores psicol\u00f3gicos externos (sugesti\u00f3n o influencia del grupo).<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la percepci\u00f3n depende de lo que se espera, por lo que tambi\u00e9n est\u00e1 condicionada por la actitud del sujeto de observaci\u00f3n. Se dice que las actitudes se refieren a aquello que m\u00e1s nos gusta o lo que nos disgusta. Son nuestras afinidades y aversiones hacia objetos, situaciones, personas, grupos o cualquier otro aspecto identificable en nuestro ambiente. Las actitudes son predisposiciones de los seres humanos a responder de alguna manera consistente ante un objeto, persona o situaci\u00f3n, de un modo relativamente permanente y estable, aprendido \/ cargado r\u00ede emoci\u00f3n (L\u00f3pez V\u00e1zquez, 2005). Esto sugiere que, ante la necesidad de conocer c\u00f3mo la acci\u00f3n tutorial ha impactado al estudiante mexicano de licenciatura, el ejercicio de encuestar a trav\u00e9s de lo que integra conscientemente y se manifiesta frente a lo que le gusta o disgusta, es una v\u00eda v\u00e1lida para recoger informaci\u00f3n, sistematizarla y analizarla a fin de obtener una imagen representativa de qu\u00e9 hay, desde la perspectiva de un conglomerado importante de personas (los casi 5,000 estudiantes participantes en el presente estudio) en torno de la acci\u00f3n tutorial como objeto de estudio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las particularidades de las actitudes destaca que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Representan sentimientos acerca de alg\u00fan objeto concreto.<\/li><li>Son aprendidas y, por lo mismo, pueden ser modificadas.<\/li><li>Son sentimientos evaluadores de naturaleza positiva o negativa hacia determinados blancos.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las actitudes provienen de las interacciones sociales vividas por los sujetos culturalmente dependen de las creencias que tienen las personas sobre un objeto determinado y se arman a partir de tres componentes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>Cognoscitivo<\/strong>: relativo a lo que se piensa, lo que se sabe, lo que se conoce, lo que se ve.<\/li><li><strong>Afectivo<\/strong>: el m\u00e1s relevante en una actitud; refiere los sentimientos, emociones y afectos, lo que se siente, quiere y por lo que se tiene simpat\u00eda. Factor determinante de nuestros apegos a una categor\u00eda cognoscitiva.<\/li><li><strong>Conductual<\/strong>: lo que se hace, se dice y act\u00faa; es la conducta p\u00fablica y expl\u00edcita; incluye los enunciados verbales.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por todo lo anterior, y a una d\u00e9cada de su puesta en marcha, se reconoce, palmariamente, la urgencia de explorar el Impacto que han tenido en los alumnos las respectivas intervenciones de acci\u00f3n tutorial, con la finalidad de determinar si las estrategias planteadas han sido las adecuadas en cada una de las instituciones y si la dimensi\u00f3n que se le ha asignado es la adecuada o sobrepasa las condiciones actuales en las IES. De esa forma, y lejos de proponer un estudio basado en un procedimiento m\u00e1s rutinario de alguna forma previsible por el tipo de esfuerzo solicitado a los participantes, se acude a una metodolog\u00eda que combina un acercamiento de respuesta objetiva a partir de un cuestionario de preguntas cerradas, con una exploraci\u00f3n a partir de la libre expresi\u00f3n de los participantes, en donde est\u00e1n presentes los tres citados componentes (cognoscitivo, afectivo y conductual), que se supone existen en personas con la experiencia o vivencias que su trayectoria escolar previa y actual les aporta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El car\u00e1cter de la evaluaci\u00f3n realizada en esta investigaci\u00f3n sobre la percepci\u00f3n del estudiante en tomo del impacto de la acci\u00f3n tutorial, resulta absolutamente factible en los casos de los j\u00f3venes que ya han recorrido un trecho importante de su formaci\u00f3n ce nivel superior y han participado en las actividades y compromisos de un programa institucional de tutor\u00eda. La indagaci\u00f3n realizada est\u00e1 planteada en dos etapas: la primera descansa en la ejecuci\u00f3n de un estudio cuantitativo, en relaci\u00f3n con las cinco dimensiones de estudio ya descritas, que son atravesadas por dos ejes, el de la informaci\u00f3n y el de la formaci\u00f3n que los encuestados han recibido de su respectivo tutor. La segunda etapa integra las concepciones de los participantes sobre la tutor\u00eda, las implicaciones que ha tenido en su formaci\u00f3n y las expectativas generadas en cada uno de ellos, mismas que son vertidas en un estudio cualitativo. En los<strong> <\/strong>cap\u00edtulos subsecuentes, adem\u00e1s de la explicaci\u00f3n metodol\u00f3gica, podr\u00e1n revisarse los resultados<strong> <\/strong>particulares de<strong> <\/strong>cada etapa y las conclusiones generales de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados finales de este estudio ofrecen, entonces, una amplia visi\u00f3n de la percepci\u00f3n que tienen los sujetos que han participado directamente de la tutor\u00eda. Sin embargo, para tener la imagen m\u00e1s completa, faltar\u00e1 recuperar la opini\u00f3n de aquellos que han encontrado dificultades para hacer efectivo el acompa\u00f1amiento de su tutor a lo largo de su trayectoria, fundamentalmente los estudiantes que no han sido incorporados a un programa institucional de tutor\u00eda. Har\u00e1 falta conocer tambi\u00e9n la opini\u00f3n de los tanto de los que se han sumado a esta de los que han ofrecido resistencia, de los los diversos niveles en la jerarqu\u00eda institucional que se han visto implicados; de los responsables servicios de apoyo institucional, as\u00ed como de los responsables directos de su operaci\u00f3n en los programas educativos. Esta visi\u00f3n de conjunto, que implica el dise\u00f1o de una metodolog\u00eda particular para cada sector, permitir\u00eda avanzar de manera firme en la del esquema de atenci\u00f3n tutorial. Sin embargo, el elemento m\u00e1s importante a considerar lo constituye definitivamente el estudiante, por ello esta iniciativa coloca su percepci\u00f3n en el punto de partida de evaluaci\u00f3n del impacto de la acci\u00f3n tutorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Romo L., A. (Coord.) (2010).<em> La percepci\u00f3n del estudiante sobre la acci\u00f3n tutorial. Modelos para su evaluaci\u00f3n. <\/em>ANUIES.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Orientaci\u00f3n educativa y tutor\u00eda En su descripci\u00f3n conceptual, a lo largo de su historia, la orientaci\u00f3n ha encontrado dificultades para ser definida, en particular, en el \u00e1mbito de la educaci\u00f3n, en lo concerniente a los objetivos que persigue y los espacios en donde se aplica. 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