{"id":1231,"date":"2022-05-25T14:55:55","date_gmt":"2022-05-25T14:55:55","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/?p=1231"},"modified":"2022-06-29T19:16:02","modified_gmt":"2022-06-29T19:16:02","slug":"quien-es-el-estudiante-de-nivel-superior-en-mexico-y-que-experimenta-en-la-accion-tutorial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/quien-es-el-estudiante-de-nivel-superior-en-mexico-y-que-experimenta-en-la-accion-tutorial\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n es el estudiante de nivel superior en M\u00e9xico y qu\u00e9 experimenta en la acci\u00f3n tutorial?"},"content":{"rendered":"\n\n\n<div class=\"wp-block-cover is-light\" style=\"min-height:400px;aspect-ratio:unset;\"><span aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-cover__background has-black-background-color has-background-dim-40 has-background-dim\"><\/span><img decoding=\"async\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-1232\" alt=\"woman wearing blue denim jacket holding book\" src=\"data:image\/gif;base64,R0lGODlhAQABAIAAAAAAAP\/\/\/yH5BAEAAAAALAAAAAABAAEAAAIBRAA7\" data-src=\"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/jcimcopfhig.jpg\" style=\"object-position:70% 96%\" data-object-fit=\"cover\" data-object-position=\"70% 96%\" \/><noscript><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1060\" class=\"wp-block-cover__image-background wp-image-1232\" alt=\"woman wearing blue denim jacket holding book\" src=\"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/jcimcopfhig.jpg\" style=\"object-position:70% 96%\" data-object-fit=\"cover\" data-object-position=\"70% 96%\" srcset=\"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/jcimcopfhig.jpg 1600w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/jcimcopfhig-300x199.jpg 300w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/jcimcopfhig-644x427.jpg 644w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/jcimcopfhig-768x509.jpg 768w, https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-content\/uploads\/sites\/66\/2022\/05\/jcimcopfhig-1536x1018.jpg 1536w\" sizes=\"auto, (max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><\/noscript><div class=\"wp-block-cover__inner-container is-layout-flow wp-block-cover-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-base-3-color has-text-color has-large-font-size wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n es el estudiante de nivel superior en M\u00e9xico y qu\u00e9 experimenta en la acci\u00f3n tutorial?<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQui\u00e9n es el estudiante de nivel superior en M\u00e9xico y qu\u00e9 experimenta en la acci\u00f3n tutorial?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A pesar de la<\/em> convenci\u00f3n emp\u00edrica que se conoce en torno de la juventud, su puntal te\u00f3rico es bastante complejo y se puede encontrar desde la definici\u00f3n de la UNESCO donde la juventud es \u201cun periodo que se da <em>entre la<\/em> infancia y la edad adulta [&#8230;.] que va desde los 15 a los 25 a\u00f1os incompletos\u201d, y en donde, al cumplir los 25 a\u00f1os \u201cla persona deja de ser joven\u201d (UNESCO, 2004). Asimismo, estudiosos como Cecilia Braslavsky (1989), aportan otra definici\u00f3n: \u201c&#8230;la etapa juvenil es considerada, habitualmente, como el periodo que va desde la adolescencia (cambios corporales. <em>relativa<\/em> madurez sexual, etc.) hasta la independencia de la familia, la formaci\u00f3n de un nuevo hogar, la autonom\u00eda econ\u00f3mica; &#8230; que definen la condici\u00f3n de adulto. Un periodo que combina una considerable madurez biol\u00f3gica con una relativa inmadurez social. La juventud se convertir\u00eda en una especie de transici\u00f3n hacia la edad adulta&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, esta autora sostiene que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cexiste en la sociedad el mito de identificar a los j\u00f3venes con algunos de ellos, una especie de juventud homog\u00e9nea\u201d o tambi\u00e9n \u00abel mito de la igualdad de oportunidades con que cierto discurso intenta unificar la condici\u00f3n para todo aspirante a participar plenamente de la vida colectiva, aunque provengan de mundos sociales extremadamente diversos. As\u00ed todo joven se encontraba en igualdad de oportunidades para recibir los conocimientos e incorporar las aptitudes que lo transformar\u00e1n en productor y lo formar\u00e1n como ciudadano\u2026\u201d <\/p><cite>(1989).<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para comprender al estudiante universitario se hace necesaria una visi\u00f3n que delimite su abordaje como una categor\u00eda en tanto sujeto hist\u00f3rico \/ l\u00f3gico. La reflexi\u00f3n de Cecilia Brasiavsky en torno a la tendencia a homogeneizar a la juventud en una categor\u00eda de contenido \u00fanico, abre sin duda uno de los puntos esenciales para su entendimiento cabal. No es posible entender a este sujeto social desvinculado de las condiciones socioecon\u00f3micas que imperan en el pa\u00eds, mismas que determinan -en gran medida- las posibilidades de cada uno de ellos, de ser incluidos en los sistemas y servicios para satisfacer sus necesidades prioritarias, as\u00ed como de participar en el disfrute de los diversos satisfactores destinados a ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con mucha frecuencia se escucha decir que bajo la categor\u00eda de \u00abjuventud\u00bb se uniforma una gran franja de j\u00f3venes por el s\u00f3lo hecho de que comparten atributos de orden cronol\u00f3gico, biol\u00f3gico<strong>, <\/strong>f\u00edsico, o rasgos relacionados con intereses y preferencias, sin que importen otras de sus particularidades, m\u00e1s bien ligadas a sus expectativas, a sus problemas o a sus formas de pensar. La adolescencia y la transici\u00f3n a una etapa de mayor madurez no son solamente un momento del desarrollo cognitivo o biol\u00f3gico de una persona, sino que refieren uno de los instantes m\u00e1s significativos en su vida. En esas etapas se producen cambios de enorme trascendencia, se identifican gustos y preferencias de orden sexual, est\u00e9tico, art\u00edstico; esta identificaci\u00f3n supone formas de relaci\u00f3n con los otros, se toman o dejan de tomar decisiones determinantes para el resto de sus vidas y se siguen enriqueciendo conductas y c\u00f3digos en el lenguaje verbal y corporal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar del recurrente discurso de las instituciones de que el estudiante es el centro de atenci\u00f3n, pareciera existir una miop\u00eda en torno a la capacidad y necesidad de conocer qui\u00e9nes son los estudiantes universitarios. Son realmente raras las instituciones que se han preocupado por caracterizar a su poblaci\u00f3n estudiantil (para una mayor precisi\u00f3n, se deber\u00eda hablar de sus poblaciones estudiantiles) y aunque hay esfuerzos de acad\u00e9micos en este campo, pocas veces estos estudios se socializan con las comunidades de las instituciones y menos veces a\u00fan, se utilizan para orientar la pol\u00edtica educativa a partir de sus resultados. Como afirma Dubet (2005):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>Ya no es posible reducir a los estudiantes a la juventud \u2018burguesa\u2019 o \u2018peque\u00f1o-burguesa&#8217;. Sin duda alguna, todos los estudiantes son j\u00f3venes; ciertamente, los muchachos procedentes de las clases sociales privilegiadas est\u00e1n sobrerrepresentados. pero estas caracter\u00edsticas no bastan para definir un grupo homog\u00e9neo, porque si bien casi todos los muchachos de la burgues\u00eda van a la universidad, no constituyen la estructura o el centro del mundo estudiantil, que se ha diversificado mucho. El heredero ya no es el arquetipo del estudiante.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de juventud (incluyendo a los individuos calificados como j\u00f3venes adultos) est\u00e1 \u00edntimamente relacionado con una larga lista de condiciones sociales, econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales. En la realidad social, en pleno siglo XXI, se encuentran grandes contrastes e inequidades, que en t\u00e9rminos de oportunidades educativas se traducen en fen\u00f3menos de inclusi\u00f3n-exclusi\u00f3n, de tal forma que para los j\u00f3venes que se pueden considerar como \u00absocialmente incluidos\u201d, la escuela significa el n\u00facleo de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este sentido, Gustavo Racovschik (2006) insiste en que, para los j\u00f3venes amenazados de exclusi\u00f3n, la escuela es una presencia perif\u00e9rica, una ausencia real de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un estudio realizado por G. Sarav\u00ed (2009), acerca de la condici\u00f3n de desigualdad y exclusi\u00f3n que padecen los j\u00f3venes socialmente desfavorecidos en este pa\u00eds y que denomina como parte de las \u00abtransiciones vulnerables\u00bb, describe las m\u00faltiples situaciones de riesgo en las que un amplio sector de j\u00f3venes se desarrolla en su proceso de transici\u00f3n a la adultez. En principio reconoce que los j\u00f3venes, con frecuencia quienes pertenecen a sectores menos favorecidos, se han vuelto una preocupaci\u00f3n para dependencias gubernamentales, organismos internacionales, organismos no gubernamentales (ong), medios de comunicaci\u00f3n, acad\u00e9micos, debido a las claras manifestaciones de violencia, adicciones, embarazos de adolescentes, proliferaci\u00f3n y pertenencia a pandillas fen\u00f3menos como la deserci\u00f3n escolar, el desempleo, la precariedad laboral y las identidades culturales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta autora agrega que en este tr\u00e1nsito hacia !la etapa adulta tambi\u00e9n se observan fen\u00f3menos como una prolongaci\u00f3n de la etapa de la juventud, \u00abuna de cuyas expresiones m\u00e1s evidentes es la postergaci\u00f3n de algunos eventos claves, como la uni\u00f3n conyugal, el nacimiento del primer hijo, el abandono del hogar de origen, la salida del sistema educativo o el ingreso al mercado de trabajo\u201d. Frente a la descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos, Sarav\u00ed (2009) subraya la importancia de considerar las expectativas, percepciones y sentidos atribuidos a la escuela en el propio proyecto de vida, lo mismo que la capacidad de interpelaci\u00f3n que tiene esa figura sobre el sujeto y&#8230; en la construcci\u00f3n de un proyecto de vida. Adem\u00e1s, encuentra que el espacio laboral \u201cse constituye en un fuerte competidor de la escuela, y en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, la p\u00e9rdida de centralidad de la escuela frente a la presencia de otros espacios alternativos de integraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pese a esta desventaja, para los j\u00f3venes estudiantes que permanecen en ella, la instituci\u00f3n educativa constituye un espacio en el que se desarrolla una forma de vida particular que no comparten quienes no son parte de la misma. En la instituci\u00f3n, se\u00f1ala Guerrero Salinas (2000), permanentemente se establecen infinidad de relaciones sociales entre individuos con visiones del mundo diversas, con c\u00f3digos comunes, intereses, expectativas variadas y vivencias compartidas. Es un espacio privilegiado donde confluyen diversos grupos, subculturas y generaciones que participan en la construcci\u00f3n de una forma particular de \u201cser joven\u00bb, diferente a la de quienes no asisten a la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de lo se\u00f1alado, se hace evidente la falta de una reflexi\u00f3n profunda sobre el conocimiento de la complejidad del mundo del estudiante de nivel superior. Es preciso conocer c\u00f3mo y qui\u00e9nes son los estudiantes, porque no saber cu\u00e1les son sus inquietudes, sus formas de apropiaci\u00f3n del conocimiento o de convivencia en el contexto escolar, impide -en lo inmediato- el dise\u00f1o adecuado de planes de estudio y de una buena organizaci\u00f3n escolar. Asimismo, considerar que todos los estudiantes son iguales e ignorar sus diversas necesidades, capacidades intelectuales, objetivos escolares, experiencias e ideales imposibilita formarles en el marco de una visi\u00f3n integral. Por tanto, y conceptualmente hablando, Guzm\u00e1n y Saucedo (2007) dicen, que no hay un sujeto alumno sino m\u00faltiples experiencias estudiantiles que se expresan en y a trav\u00e9s de los escenarios escolares. Cuando se conoce a los estudiantes, resulta m\u00e1s sencillo entender y prevenir ciertos fen\u00f3menos como deserci\u00f3n, bajo rendimiento acad\u00e9mico y otros. Conocer qui\u00e9nes son los estudiantes, contin\u00faa la cita, \u201csupone aprender a darles la palabra o escuchar sus voces y tratar de entender sus vivencias en la escuela, las maneras en que la misma adquiere sentido y se convierte en un espacio de realizaci\u00f3n de la vida cotidiana\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, no se puede visualizar al estudiante universitario como un grupo con caracter\u00edsticas sociol\u00f3gicas, patrimonios culturales y decodificaciones simb\u00f3licas homog\u00e9neas. A este respecto, Casillas y De Garay comentan que \u201cuna de las creencias m\u00e1s generalizadas entre buena parte de las autoridades universitarias y el profesorado, consiste en suponer que todos los alumnos son sujetos privilegiados, ya que han triunfado en su trayectoria escolar previa (como si no existieran diferencias en sus capitales culturales), han transitado de manera continua y sin interrupciones, tienen como \u00fanica responsabilidad social dedicarse a estudiar y cuentan con condiciones y los medios necesarios para apoyar sus estudios universitarios\u201d (Casillas <em>et al,<\/em> 2001). Por su parte. Carlota Guzm\u00e1n (2007) subraya que \u201cen el nivel superior, se asume m\u00e1s claramente que se trata en su mayor\u00eda de j\u00f3venes, de estudiantes con cierta autonom\u00eda y tambi\u00e9n de universitarios\u00bb. Este conjunto de ideas preconcebidas o sistema de creencias impiden el reconocimiento de&nbsp; los tipos de estudiantes (en plural no por el n\u00famero sino por las distinciones sociol\u00f3gicas), como sujetos sociales complejos y cambiantes, que buscan y acceden a un lugar en el sistema superior.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por norma, la acci\u00f3n tutorial tiene que ser incluyente; no puede considerar solamente la opini\u00f3n de quien lo coordina, o de quienes lo operan. Los estudiantes tienen mucho que decir respecto de lo que para ellos significa la tutor\u00eda y c\u00f3mo pueden aportar a su perfeccionamiento. Lo importante no son s\u00f3lo las estad\u00edsticas de rendimiento escolar a partir de las cuales se aplican medidas homog\u00e9neas en que las v\u00edas tienen que ser tan diferentes como lo son las personas con las que trabajase puede indagar mediante preguntas como \u00bfcu\u00e1ntos son, c\u00f3mo se distribuyen, cu\u00e1les son algunos de sus rasgos principales; edad, a\u00f1o de ingreso, cursados, materias promovidas y no promovidas comedio de calificaciones?; \u00bfc\u00f3mo son?; \u00bfest\u00e1n donde desean estar?; \u00bfde qu\u00e9 modo desarrollan su carrera?; \u00bfqu\u00e9 otros intereses e inquietudes tienen? \u00bfcu\u00e1nto se sabe acerca de su aceptaci\u00f3n e integraci\u00f3n a la instituci\u00f3n en la que se encuentran inscritos? \u00bfestar satisfechos en la instituci\u00f3n, en su carrera, con sus compa\u00f1eros, con sus deberes, con su familia, consigo mismos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reconocidos investigadores (Chain De Garay), se\u00f1alan que las instituciones y la investigaci\u00f3n educativa poco se han preocupado por estudiar a los estudiantes de educaci\u00f3n superior. En cambio es muy frecuente encontrar que entre las preocupaciones de muchos funcionarios no est\u00e1 la exploraci\u00f3n de la realidad que se esconde detr\u00e1s de las cifras y&nbsp; estad\u00edsticas que publican. Es real que las cifras reflejan distintos grados del malestar o del limitado rendimiento, pero es mucho m\u00e1s relevante saber que lo provoca. Por ejemplo, De Garay (2004) concluye que la no integraci\u00f3n de los estudiantes a la vida institucional que afecta su desempe\u00f1o y los orilla al abandono de su carrera, no est\u00e1 directamente relacionada con una deficiente preparaci\u00f3n escolar ni con el origen social o la escolaridad de los padres, el perfil socioecon\u00f3mico, el desinter\u00e9s por la cultura, los deficientes o nulos h\u00e1bitos de lectura, etc\u00e9tera. A su juicio, el probable fracaso escolar est\u00e1 asociado con la forma se relacionan los alumnos con sus docentes. Dicho dictamen lo complementa Porter (2005b), cuando agrega que tambi\u00e9n influye \u00abla manera en que [los j\u00f3venes] articulan sus mundos personales (familia, amigos, gustos, man\u00edas) con el extra\u00f1o y ajeno mundo social y cultural de la universidad.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La implementaci\u00f3n de los programas de tutor\u00eda en las IES del pa\u00eds, desde sus inicios ha representado un espacio para reconocer la realidad de los j\u00f3venes en ellas inscritos; la mirada desde la tutor\u00eda ha permitido reconocer tambi\u00e9n la responsabilidad como eje estructurante del proceso de ense\u00f1anza-aprendizaje. En ese contexto, la tutor\u00eda trajo a la discusi\u00f3n lo que implica \u00abser estudiante\u00bb, es decir, propone revisar si el s\u00f3lo hecho de estar inscrito en una instituci\u00f3n de educaci\u00f3n superior hace al sujeto \u201calumno\u201d, pero no estudiante, es preciso aclarar que ser estudiante conlleva una serie de responsabilidades para la apropiaci\u00f3n del espacio acad\u00e9mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es muy probable que, aun para los propios alumnos, todav\u00eda sea dif\u00edcil autoreconocerse en el escenario institucional, en la medida que no se propician las oportunidades claras y suficientes para conocer sus caracter\u00edsticas, expectativas, potencialidades y limitaciones. Por eso, el concepto de Adri\u00e1n de Garay (2001) acerca de que los estudiantes son los \u201cactores desconocidos\u201d, advierte que si bien se puede saber cu\u00e1l es el nivel de conocimientos b\u00e1sicos al ingresar, su situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica y familiar, adem\u00e1s de su historial acad\u00e9mico, es muy poco o nulo lo que se sabe acerca de c\u00f3mo transcurre su vida, qu\u00e9 los limita o favorece, cu\u00e1les son sus aspiraciones, cu\u00e1les sus dudas o sus certezas y c\u00f3mo cambia su situaci\u00f3n de un ciclo escolar a otro, y en consecuencia, sus necesidades de orientaci\u00f3n. La acci\u00f3n tutorial ha promovido el inter\u00e9s por estos aspectos, pero tambi\u00e9n genera un compromiso institucional de promover la realizaci\u00f3n de estudios que permitan identificar los perfiles estudiantiles a fin de adecuar la acci\u00f3n tutorial a los diversos tipos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Crecientemente se ha detectado que los alumnos otorgan una notoria importancia a la acci\u00f3n tutor\u00eda pese a que en algunos casos no la han llegado a recibir en su instituci\u00f3n. Es favorable y alentador que los destinatarios de la tutor\u00eda tengan suficiente claridad sobre sus beneficios y alternativas de apoyo, lo cual, augura mayores posibilidades de impacto desde el punto de vista del alumno y del tutor.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El marco de operaci\u00f3n: programas Institucionales de tutor\u00eda, rasgos de su organizaci\u00f3n y alcances<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es sabido que la educaci\u00f3n superior experimenta graves problemas que afectan el rendimiento de su poblaci\u00f3n escolar manifestados -fundamentalmente- en elevados niveles de deserci\u00f3n y de rezago escolar, as\u00ed como en una baja eficiencia terminal. Ante ello, se han tomado medidas para instrumentar la tutor\u00eda como una estrategia de apoyo a los estudiantes por la v\u00eda de formar a los profesores en el marco de una estructura institucional m\u00e1s amplia y dar as\u00ed cauce a una relaci\u00f3n de primordial sentido humano. Esta estrategia muchas instituciones han adoptado con m\u00e1s o menos reservas, representa una oportunidad para la transformaci\u00f3n del proceso educativo, en general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien es posible constatar que la tutor\u00eda no es recurso pedag\u00f3gico precisamente nuevo ni ore dentro de la experiencia educativa mexicana, y que con frecuencia se ha realizado de manera \u201cintuitiva&#8217; por el profesorado o agentes encargados de la educaci\u00f3n, en distintos momentos hist\u00f3ricos sin importar los modelos pedag\u00f3gicos en vigencia, hoy en d\u00eda la tutor\u00eda posee dos cualidades que la hacen particularmente relevante y relativamente original. La primera est\u00e1 en el hecho de que actualmente la tutor\u00eda cobra sentido en relaci\u00f3n con la implantaci\u00f3n de nuevos modelos educativos, relacionados con las nuevas necesidades educativas derivadas de los cambios en el contexto internacional actual. Aunado a ello y a evidencias de pobres resultados en la calidad de la formaci\u00f3n de profesionistas, la tutor\u00eda hace \u00e9nfasis en la necesidad de una atenci\u00f3n m\u00e1s personalizada. integral y constante, que adem\u00e1s se preocupa por la diversidad del estudiantado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La visi\u00f3n de base que soporta la estrategia consiste en lograr la formaci\u00f3n integral de los alumnos, originada en el enfoque humanista, cuya finalidad se inscribe en promover el potencial de las personas mediante una acci\u00f3n tutorial que no s\u00f3lo se realice de manera individual, sino tambi\u00e9n personalizada, basada en el planteamiento de Cari Rogers, que privilegia la atenci\u00f3n en los intereses, vivencias y procesos de los estudiantes, ya no en programas con car\u00e1cter estandarizado o, como lo acostumbrado, en las expectativas personales del tutor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este aspecto se insertan los docentes y su realidad, la que en no pocos casos, a\u00fan demuestra ser\u00edas limitaciones pedag\u00f3gicas. No cuentan, por ejemplo, con suficiente conocimiento de las teor\u00eda contempor\u00e1neas sobre los procesos de aprendizaje m\u00e1s eficientes; tampoco pueden practicar determinadas capacidades, por carecer de las herramientas b\u00e1sicas para ejercer la acci\u00f3n tutorial, entre las que se menciona la posibilidad de establecer empat\u00eda, de realizar entrevistas, de detectar problemas de orden personal, social, econ\u00f3mico y psicol\u00f3gico de los alumnos. con mayor \u00e9nfasis se apunta algo fundamental: las dificultades por sentir el ejercicio de la tutor\u00eda como algo ajeno a la pr\u00e1ctica de la docencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Incluso, no es exagerado se\u00f1alar que en algunos docentes prevalece la creencia de que ser tutor significa un perfil \u201csuperior\u201d al de simple profesor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, en el curso de la implantaci\u00f3n y la organizaci\u00f3n de los programas de tutor\u00eda en las instituciones mexicanas se identifica una diversidad de eventos, estrategias y decisiones que le han aportado experiencias particulares, de entre las que se destacan las siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Las IES -progresivamente- han dado paso al reconocimiento de su importancia y han decidido comprometerse con sus estudiantes a trav\u00e9s de la acci\u00f3n tutorial. Una forma de lograrlo ha consistido en determinar su implantaci\u00f3n como pol\u00edtica institucional, lo que asegura la instrumentaci\u00f3n de los mecanismos orientados, en principio, a mejorar los indicadores de desempe\u00f1o escolar.<\/li><li>Como factores desfavorables en el proceso de implantaci\u00f3n destaca el desinter\u00e9s de la comunidad, la falta de recursos en general o actitudes poco negativas de la planta acad\u00e9mica, la falta de aceptaci\u00f3n y\/o adaptaci\u00f3n a su modelo educativo, el perfil diferente de los acad\u00e9micos considerados.<\/li><li>Mayoritariamente organizan la atenci\u00f3n mediante el modelo de tutor\u00eda individual; se pone inter\u00e9s en los estudiantes de alto riesgo por problemas de conducta o de salud f\u00edsica y\/o mental, en detrimento de la atenci\u00f3n a estudiantes de alto rendimiento que tambi\u00e9n merecen una atenci\u00f3n especial. No obstante, la acci\u00f3n tutorial se ha centrado m\u00e1s en un trabajo de tipo remedial, aunque con una intenci\u00f3n de resolver problemas para atenderlos con un car\u00e1cter preventivo, con la preocupaci\u00f3n de promover una pr\u00e1ctica que releve el papel fundamental del estudiante en el proceso educativo, con reconocimiento de sus responsabilidades.<\/li><li>La tutor\u00eda da claras muestras de una nueva forma de relacionar a los estudiantes con sus profesores, lo que perfila la aparici\u00f3n de una nueva cultura en la educaci\u00f3n superior, ante ello las autoridades, los profesores y estudiantes deben tener conciencia de los nacientes compromisos en el ejercicio de las respectivas responsabilidades, orientados a mejorar la comunicaci\u00f3n y a promover una transformaci\u00f3n cualitativa de los programas dirigidos a los estudiantes.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda cualidad que le da relevancia y originalidad el d\u00eda de hoy a la tutor\u00eda es el peso depositado en el dise\u00f1o de Planes de Acci\u00f3n Tutorial (PAT), los cuales tienen la finalidad de organizar las &#8216;acciones&#8217; espec\u00edficas en el tiempo, alrededor de determinados objetivos y puntualizando servicios, estrategias e instrumentos tanto para su ejecuci\u00f3n como para su evaluaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En concreto, un PAT es tan particular que puede limitarse a un periodo y a un espacio reducidos como a atenci\u00f3n en una asignatura; puede ubicarse como una atenci\u00f3n constante a lo largo de una etapa (integraci\u00f3n, consolidaci\u00f3n o transici\u00f3n) o durante toda la trayectoria acad\u00e9mica del estudiantado; puede ofrecer simplemente un sistema de apoyos remediales o puede asumir un car\u00e1cter preventivo; puede atender \u00fanicamente un \u00e1mbito de intervenci\u00f3n o una sola dimensi\u00f3n del desarrollo humano del estudiantado, puede considerar todas las dimensiones o \u00e1mbitos de su desarrollo, puede perseguir necesidades \u201cformativas&#8217; o puede limitarse a atender necesidades \u201cinformativas&#8217;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En suma, en un PAT se juega con \u00e9stas y otras coordenadas de la intervenci\u00f3n, tomando en cuenta las necesidades espec\u00edficas, as\u00ed como los recursos disponibles de las instituciones educativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es clara la relaci\u00f3n que actualmente se busca establecer o consolidar entre los programas de tutor\u00eda en el nivel superior y la implantaci\u00f3n de modelos educativos correspondientes con los nuevos paradigmas educativos, los cuales proponen, adem\u00e1s de un cambio en los esquemas de acercamiento y apropiaci\u00f3n del conocimiento, nuevas formas de relaci\u00f3n entre maestros y alumnos, como ya se ha apuntado. De manera concreta, la tutor\u00eda busca apoyar el desarrollo acad\u00e9mico, profesional y personal del estudiante por medio de un acompa\u00f1amiento a lo largo de su trayectoria escolar. Por parte del docente, se le reconoce la funci\u00f3n de apoyar el proceso formativo del estudiante, enfatizando la construcci\u00f3n de conocimiento, el desarrollo de habilidades y actitudes desde la propia visi\u00f3n del estudiante, cuestionando la concepci\u00f3n impl\u00edcita en la pr\u00e1ctica, cada vez m\u00e1s frecuente, de ser solamente un transmisor de informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Relacionado con los tipos de apoyo al estudiante, personal, acad\u00e9mico y profesional, en el marco del nuevo contexto de la educaci\u00f3n superior, se prev\u00e9n tres grupos de actividades, como se enuncian a continuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desarrollo Personal, para lograr que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Descubran sus intereses<\/li><li>identifiquen sus dificultades<\/li><li>Asuman las consecuencias de sus actos.<\/li><li>Definan su plan de vida.<\/li><li>Fortalezcan su autoestima.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desarrollen habilidades para relacionarse con otros. Desarrollo Acad\u00e9mico, para lograr que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Establezcan metas acad\u00e9micas claras y factibles.<\/li><li>Identifiquen sus dificultades de aprendizaje.<\/li><li>Realicen actividades pertinentes para resolver sus problemas escolares.<\/li><li>Seleccionen adecuadamente sus actividades acad\u00e9micas formales y complementarias de acuerdo con sus intereses.<\/li><li>Eval\u00faen objetivamente su rendimiento escolar.<\/li><li>Fortalezcan sus habilidades de estudio y de trabajo acad\u00e9mico.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Orientaci\u00f3n profesional, para lograr que:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Visualicen con certidumbre su carrera y sus posibilidades profesionales.<\/li><li>Obtengan informaci\u00f3n precisa del campo laboral.<\/li><li>Identifiquen los retos actuales de su profesi\u00f3n.<\/li><li>Transiten sin conflicto del centro educativo al centro de trabajo.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Evaluar la ejecuci\u00f3n del PAT, en cualquiera o en todas las coordenadas de organizaci\u00f3n, tomando como ejes centrales los objetivos que persigue, tiene como prop\u00f3sito primordial la verificaci\u00f3n de los tipos de intervenci\u00f3n con los estudiantes y en qu\u00e9 medida ha respondido a criterios de sistematizaci\u00f3n, planificaci\u00f3n y coherencia (Delgado, en S\u00e1nz Oro, 2009). Al evaluar un pat es posible que los agentes implicados, ya sean los responsables directos, los tutores o los propios beneficiarios de su ejecuci\u00f3n, los alumnos, se den cuenta del nivel de efectividad logrado, de su pertinencia e impacto, de los efectos que ha tenido sobre los implicados directamente, pero tambi\u00e9n sobre la comunidad acad\u00e9mica en general (Rodr\u00edguez Espinar, 1996).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En suma, evaluar un PAT \u201caporta beneficios a la instituci\u00f3n en la adecuaci\u00f3n y optimizaci\u00f3n [de las carreras] y de su estructura; al profesor-tutor, dado que puede obtener un feedback objetivo de su actuaci\u00f3n y ser un elemento de reflexi\u00f3n y motivaci\u00f3n para el cambio al alumnado porque supone una mejora tanto en su rendimiento acad\u00e9mico como en su trayectoria en general\u201d (Rodr\u00edguez Espinar, en Delgado, 2009).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunas evaluaciones sobre planes de acci\u00f3n tutorial permiten Identificar los procedimientos seguidos las caracter\u00edsticas de su ejecuci\u00f3n y, lo m\u00e1s valioso, algunos de los resultados obtenidos, que a su vez ejercen un impacto favorable en cualquiera de la, dimensiones que se quieran considerar en el estudiante en el docente, en la organizaci\u00f3n acad\u00e9mica, en la comunidad, en la instituci\u00f3n en general As\u00ed de la revisi\u00f3n de algunas experiencias, se destacan los siguientes efectos:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>La acci\u00f3n tutorial va m\u00e1s all\u00e1 de la actividad docente, en particular la practicada en el aula o en los espacios tradicionales. Las sesiones de debates sobre temas concretos, por ejemplo, propician una mayor participaci\u00f3n del estudiante.<\/li><li>El tutor no se limita a la transmisi\u00f3n y promoci\u00f3n de conocimientos, sino que \u201ceduca para lograr que los estudiantes aprendan realmente a aprender y desarrollar y afianzar valores y actitudes.<\/li><li>La acci\u00f3n tutorial demuestra su faceta de componente esencial de la docencia, como actividad orientadora, enfocada a la formaci\u00f3n integral y personalizada, frente a la diversidad de alumnos y en aras de potenciar su desarrollo acad\u00e9mico, personal, social y profesional (Leyva, en Sanz Oro, 2009).<\/li><li>Un PAT que ha hecho un acertado diagn\u00f3stico de las necesidades de la comunidad estudiantil propone entre sus objetivos principales los de facilitar y fomentar la integraci\u00f3n social y acad\u00e9mica de los alumnos, as\u00ed como contribuir permanentemente a mejorar su aprovechamiento acad\u00e9mico.<\/li><li>Formular PAT que contribuyan a atender y revertir las carencias escolares y disciplinarias de los estudiantes, a trav\u00e9s de actividades organizadas relacionadas con: administraci\u00f3n del tiempo, h\u00e1bitos de estudio, dificultades acad\u00e9micas concretas, bibliograf\u00edas, dificultades en la expresi\u00f3n oral y escrita, trabajo en equipo, abandono de cursos, relaciones con profesores y con compa\u00f1eros, mejora del rendimiento, insuficiente orientaci\u00f3n respecto de los estudios, perspectivas profesionales, aproximaci\u00f3n a la investigaci\u00f3n y otras.<\/li><li>Los alumnos participan crecientemente en las actividades promovidas por el PAT, porque aprecian que se trata de una experiencia positiva; perciben que sus capacidades para la comunicaci\u00f3n aumentan y derivan en un mayor acercamiento con sus profesores y con sus propios compa\u00f1eros.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Algunos referentes b\u00e1sicos<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una perspectiva cualitativa, la tutor\u00eda sugiere una \u00a1a para apoyar al estudiante en su formaci\u00f3n acad\u00e9mica atendiendo aspectos que afectan su desempe\u00f1o cotidiano y su capacidad para construir y sistematizar aprendizajes; para propiciar su autorregulaci\u00f3n por medio de la orientaci\u00f3n del tutor, en un marco de coparticipaci\u00f3n responsable, as\u00ed como ayudarlo a identificar aspectos de \u00edndole cultural, socioecon\u00f3mica. psicol\u00f3gica, acad\u00e9mica, etc., que inciden en su vida escolar y personal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un contexto de grandes transformaciones sociales, las instituciones de educaci\u00f3n superior tienen un papel central en los procesos de innovaci\u00f3n y de mejoramiento cualitativo de sus servicios, con la finalidad de garantizar su pertinencia, en correspondencia con las necesidades de la sociedad. En ese sentido, est\u00e1n obligadas a generar y a aplicar modelos innovadores para el aprendizaje y la ense\u00f1anza con un elevado nivel de calidad. De ah\u00ed derivan compromisos como el de centrar la atenci\u00f3n en la formaci\u00f3n del estudiante, asociado a la formulaci\u00f3n de programas destinados a brindar una atenci\u00f3n integral de \u00e9ste, para lo cual, es preciso entender los diferentes momentos que un alumno vive en una instituci\u00f3n educativa: cuando un estudiante ingresa, a lo largo de su formaci\u00f3n y hasta despu\u00e9s de su egreso, con la intenci\u00f3n de garantizar su permanencia en las mejores condiciones de desempe\u00f1o y un desarrollo personal y profesional plenos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el actual escenario de la educaci\u00f3n superior que demanda una transformaci\u00f3n radical del ejercicio docente en el marco de otras grandes transformaciones en el plano educativo, el paradigma de la formaci\u00f3n soportada en el aprendizaje permanente, autodirigido y en la formaci\u00f3n integral, con un sentido preponderantemente humanista, exige manifestaciones m\u00e1s visibles de un mayor inter\u00e9s por los estudiantes, a\u00fan en contra de las circunstancias de masificaci\u00f3n en las instituciones. lo anterior, aunado a una preocupaci\u00f3n por fortalecer los valores de los j\u00f3venes estudiantes necesita, cada vez m\u00e1s, de una atenci\u00f3n personalizada a \u00e9stos, a fin de colaborar con ellos en el logro de los objetivos acad\u00e9micos, de su adaptaci\u00f3n al ambiente institucional y en el aseguramiento de sus habilidades de estudio y de trabajo (ANUIES, 2000b). El procedimiento establecido en las instituciones de educaci\u00f3n superior, integrado en la denominada acci\u00f3n tutorial busca fomentar la capacidad cr\u00edtica y creadora de los estudiantes, as\u00ed como mejorar su rendimiento acad\u00e9mico, perfeccionar su evoluci\u00f3n social y personal, a trav\u00e9s del apoyo a los procesos cognitivos, afectivos y conductuales de los educandos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La funci\u00f3n de orientaci\u00f3n conferida a la docencia, desprendida del paradigma humanista, como parte indiscutible de su naturaleza est\u00e1 presente en el marco de operaci\u00f3n de la tutor\u00eda. Esta corriente filos\u00f3fica encaminada a la comprensi\u00f3n de la esencia y la existencia humanas, demuestra su enorme utilidad para la detecci\u00f3n de necesidades educativas, gracias a lo cual las instituciones han entendido la convivencia de replantear algunas de sus posturas y considerar la educaci\u00f3n \u201ccomo una actividad centrada en el estudiante que pretende que los individuos logren su autorrealizaci\u00f3n en todas las esferas de su personalidad\u201d (Fres\u00e1n, 2005). En el ambiente de la concepci\u00f3n humanista y como una forma particular de orientaci\u00f3n, la tutor\u00eda se entiende \u201ccomo un conjunto de tareas que facilitan al alumno un constante enriquecimiento humano en un marco de valores individuales y sociales que le permitan la adaptaci\u00f3n social: a convivencia, el servicio y la cooperaci\u00f3n, gozando se libertad y justicia\u201d (Garc\u00eda Tecua, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tiempos actuales, la corriente humanista de la antig\u00fcedad ha reaccionado ante las de! conductismo y del psicoan\u00e1lisis, a trav\u00e9s de la psicolog\u00eda y su aproximaci\u00f3n a la psicolog\u00eda educativa. Se\u00f1ala Hern\u00e1ndez Rojas (Fres\u00e1n: 2004) que el paradigma humanista est\u00e1 soportado, por un lado, en el existencialismo, que postula un ser humano responsable de sus propias decisiones y. por el otro, en la idea de la fenomenolog\u00eda, seg\u00fan la cual la toma de conciencia emerge de una labor cognitiva. Plantea, de esta manera, que la educaci\u00f3n se oriente a la formaci\u00f3n integral como mecanismo para lograr la realizaci\u00f3n personal, teniendo en el educador al gu\u00eda, al facilitador que propicia el autoaprendizaje y la creatividad, la autocr\u00edtica y la autoconfianza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dentro de la larga trayectoria de la educaci\u00f3n humanista, Mart\u00ednez Migu\u00e9lez observa variadas y enriquecedoras premisas que son fundamentales, como las de atenci\u00f3n a la persona en su Integridad, el desarrollo de sus potencialidades, el desarrollo de la naturaleza interior personal y de su potencial creador.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, en coincidencia con el informe Delors (UNESCO, 1996), se reconoce \u201cque el sistema educativo ha priorizado la dimensi\u00f3n cognitiva en detrimento de la afectiva, que las instituciones de educaci\u00f3n superior, quiz\u00e1s m\u00e1s que los otros niveles, se han olvidado de los problemas emocionales de los j\u00f3venes\u201d (Gonz\u00e1lez Ceballos, 2004).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para la educaci\u00f3n humanista cada alumno es diferente a los dem\u00e1s y, por lo mismo, merecedor de desarrollar su propia identidad. Se reconoce la necesidad de ayudarlo a explorar y comprender su esencia y los significados de sus experiencias, pero sin pretender una formaci\u00f3n homog\u00e9nea, sino \u00abcrear un sentido de relevancia, valor y merecimiento en cada persona implicada en el proceso formativo\u00bb (M\u00e1rquez, en Fres\u00e1n, 2005). El humanismo muestra el inter\u00e9s por el ser humano en su totalidad: su inteligencia, sus rasgos de conducta y afectividad y, centralmente, su papel como sujeto de su propia educaci\u00f3n (Rodr\u00edguez, en Fres\u00e1n, 2005). De esa manera, acci\u00f3n tutorial propugna tambi\u00e9n la atenci\u00f3n total de la persona, con sus potencialidades y sus cualidades, sujetos con iniciativa, con necesidades personales de madurar y con el suficiente potencial para realizar actividades y solucionar problemas creativamente, con afectos, intereses y valores particulares y no s\u00f3lo interesados en lograr los aprendizajes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esas condiciones se manifiestan, al mismo tiempo, en la definici\u00f3n que supone a la formaci\u00f3n integral como todo lo que en potencia lleva dentro de s\u00ed mismo cualquier ser humano: \u201cel que ha desarrollado su cuerpo y su esp\u00edritu, inteligencia, afecto y sensibilidad, identidad personal y capacidad de relaci\u00f3n social y se encuentra provisto de un vasto conjunto de disposiciones, conocimientos, habilidades y actitudes que se extienden a todas las dimensiones de lo humano\u00bb (Baz\u00e1n, 2001).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se observa c\u00f3mo, en el contexto institucional, la tutor\u00eda ha tenido un referente hist\u00f3rico y de apoyo fundamental en la orientaci\u00f3n. Se trata de dos funciones que probablemente no est\u00e1n claramente delimitadas en sus respectivas fronteras, pero es innegable que ambas han brindado y lo seguir\u00e1n haciendo, un soporte muy s\u00f3lido a los estudiantes, en diferentes momentos y para necesidades particulares. De hecho, desde la perspectiva de la orientaci\u00f3n se enriquece la visi\u00f3n de la tutor\u00eda, pero en un acercamiento deductivo al campo de estudio, el \u00e9nfasis se tiene que poner en el ejercicio de la docencia como el referente insustituible del acompa\u00f1amiento del estudiante en diversas dimensiones de la actividad educativa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo anterior, conviene tener claridad acerca de los espacios de intervenci\u00f3n de uno y de otro actor. El tutor se ocupa m\u00e1s bien de atender problemas del \u00e1mbito did\u00e1ctico-pedag\u00f3gico, institucional, profesional y o en peque\u00f1o grupos: se caracteriza por centrar su atenci\u00f3n en necesidades acad\u00e9micas de los alumnos, tanto con un sentido informativo como formativo, con el prop\u00f3sito de potenciar sus capacidades y prevenirles de cara a los m\u00faltiples obst\u00e1culos que alteran o impiden su desarrollo arm\u00f3nico. En cambio, la orientaci\u00f3n es un proceso de ayuda t\u00e9cnica en el que se acompa\u00f1a y orienta al individuo para favorecer decisiones reflexivas, aut\u00f3nomas y cr\u00edticas, dentro del contexto social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desarrollo de la acci\u00f3n tutorial demanda un buen conocimiento de los alumnos as\u00ed como tambi\u00e9n poner en juego procesos de negociaci\u00f3n y mediaci\u00f3n que conforman instancias de cooperaci\u00f3n. La acci\u00f3n tutorial supone tambi\u00e9n una mejor calidad de la ense\u00f1anza tanto en la organizaci\u00f3n institucional de la escuela como en el quehacer docente del aula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A trav\u00e9s de la acci\u00f3n tutorial se espera obtener un mayor reconocimiento a un conjunto de actividades desde siempre cumplidas por un \u201cbuen\u00bb docente Esto lo comprenden aquellos profesores cuya relaci\u00f3n e interacci\u00f3n con los alumnos rebasa con mucho el desarrollo formal, pero limitado de un programa acad\u00e9mico y extienden sus beneficios a tareas tan relevantes como preparar al estudiante a trav\u00e9s de actividades extracurriculares en otras \u00e1reas no comprendidas por los propios programas de asignatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ejercicio de la acci\u00f3n tutorial incide, igualmente \u2014 el enriquecimiento del trabajo del docente; para los acad\u00e9micos hay en ella \u201cuna posibilidad de reflexi\u00f3n principalmente en los claustros, sobre la pertinencia de las pr\u00e1cticas pedag\u00f3gicas y de los planes y programas de estudio ante los grandes problemas nacionales y mundiales que representan enormes desaf\u00edos para la universidad y que no pueden ser resueltos sin tomar en cuenta los valores y human\u00edsticos\u201d. Por eso mismo, cuando la implantaci\u00f3n de \u201cnueva cultura docente\u201d se genera la necesidad de \u201credimensionar la docencia rescat\u00e1ndola como tarea formativa y no como una pr\u00e1ctica exigua consistente en informar mec\u00e1nicamente los contenidos de los programas curriculares\u201d (Fres\u00e1n, 2005).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La transformaci\u00f3n del papel del docente resulta crucial ya que influye en dos aspectos igualmente significativos: por un lado contribuye a desarrollar un estilo de relaci\u00f3n m\u00e1s amable entre el docente y el estudiante. Por otro, ayuda a \u00abidentificar al docente como un acompa\u00f1ante del proceso de aprendizaje, en contraposici\u00f3n a los modelos tradicionales donde la figura del docente no es s\u00f3lo sin\u00f3nimo de poder&#8230;, sino que se asume como el poseedor del conocimiento \u00fanico y \u00faltimo&#8230;\u201d (S\u00e1nchez et al., 2009). Al respecto, los mismos autores refieren que no basta con que \u00abel docente sea un &#8216;facilitador&#8217; del proceso, sino que sus formas de comunicaci\u00f3n y v\u00ednculo con sus alumnos deben de transformarse hacia una relaci\u00f3n de &#8216;colegas&#8217;, donde la responsabilidad sea compartida y donde se incorpore el aprendizaje continuo del docente, no s\u00f3lo de los alumnos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la propuesta de ANUIES para la implantaci\u00f3n de programas institucionales de tutor\u00eda, imprescindible referente en la evaluaci\u00f3n del impacto de la acci\u00f3n tutor\u00eda (anuies, 2000b), se define a la tutor\u00eda como:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8230; un proceso de acompa\u00f1amiento durante la formaci\u00f3n de los estudiantes, que se concreta mediante la atenci\u00f3n personalizada a un alumno o a un grupo reducido de alumnos, por parte de acad\u00e9micos competentes y formados para esta funci\u00f3n, apoy\u00e1ndose conceptualmente en las teor\u00edas del aprendizaje m\u00e1s que en las de la ense\u00f1anza.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta definici\u00f3n de tutor\u00eda, citada una y otra vez en los discursos y en las propuestas de tutor\u00eda que se desarrollan en las \u00edes, encuentra m\u00faltiples y variadas interpretaciones de lo que es la tutor\u00eda, como se expres\u00f3 con claridad en los trabajos presentados en el Primer Encuentro Nacional de Tutor\u00eda (Fresan, 2005). Por ejemplo, \u201cla tutor\u00eda es una actividad pedag\u00f3gica que tiene como prop\u00f3sito orientar y apoyar a los alumnos durante sus procesos de formaci\u00f3n\u201d (Calvo et al., 2004); \u201cla tutor\u00eda es una actividad m\u00e1s del oficio de profesor, en la que debemos depositar todas nuestras fortalezas, competencias y habilidades para descubrirlas en los estudiantes\u201d (Ch\u00e1vez, 2004); \u201cun conjunto de acciones dirigidas a la atenci\u00f3n individual del alumno, cuyo proceso es el desarrollo de actividades acordadas que requieren de mecanismos de apoyo y orientaci\u00f3n previamente creados, y sobre todo establecer una relaci\u00f3n humanista entre el tutor y el tutorado para elevar su calidad en el proceso educativo\u00bb (M\u00e1rquez et al.. 2004).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A \u00faltimas fechas se encuentran opiniones extremas, muchas de ellas sin fundamentos claros, las cuales afirman que \u00abla tutor\u00eda ha sido recientemente impuesta e institucionalizada en los diferentes niveles del sistema educativo nacional y, al parecer, surge como una pr\u00e1ctica nueva y posiblemente emergente tanto en la educaci\u00f3n b\u00e1sica como en la superior con la intenci\u00f3n de atender las nuevas realidades econ\u00f3micas, sociales y culturales de la sociedad contempor\u00e1nea y de la poblaci\u00f3n que acude a la educaci\u00f3n obligatoria y a las universidades\u2019 (Ducoing, 2009). La propuesta de la ANUIES no pretende tanto. Ni es impuesta por esta Asociaci\u00f3n ni se podr\u00eda asegurar que ha llegado a institucionalizarse, en un sentido te\u00f3ricamente fiel. La misma referencia consigna afirmaciones desmedidas, como conceder a la tutor\u00eda funciones o responsabilidades impensables: \u201cTai parece que se trata de una panacea que posibilitar\u00e1 a las instituciones de educaci\u00f3n enfrentar exitosamente los nuevos escenarios sociales de este inicio de siglo, en virtud de que las pr\u00e1cticas educativas habituales se han mostrado &#8230;. insuficientes, incapaces, limitadas para afrontar los retos contempor\u00e1neos: la sociedad de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, la democratizaci\u00f3n de la cultura, el mundo globalizado, las tendencias individualizadora y competitiva, el aumento del desempleo, la necesidad de formaci\u00f3n continua, las desigualdades econ\u00f3micas y sociales prevalecientes en el pa\u00eds&#8230;.&#8217;. Lo cierto es el importante papel que las propias instituciones est\u00e1n obligadas a asumir en dar el lugar y el peso adecuado a la actividad tutorial, a fin de desmitificar y no pretender que a partir de ella se van a resolver problemas ancestrales como la deficiente preparaci\u00f3n de muchos docentes. La descalificaci\u00f3n que se hace sobre las pr\u00e1cticas educativas es de tal magnitud que, definitivamente, no habr\u00eda acci\u00f3n tutorial tan poderosa para mejorarlas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La tutor\u00eda desde las nuevas propuestas pedag\u00f3gicas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las tendencias mundiales en educaci\u00f3n que propugna transformaciones profundas en los sistemas educativos, mediante la conformaci\u00f3n de modelos que plantean el papel del docente y colocan al estudiante, al aprendizaje y su car\u00e1cter integral como los ejes centrales del proceso educativo, apuntan a romper los paradigmas tradicionales del proceso de ense\u00f1anza aprendizaje y avanzar as\u00ed hacia nuevas estrategias que, entre otras, incluyen las de la tutor\u00eda. Se trata de que al promover ambientes de mayor libertad se logren aprendizajes que integren y desarrollen conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores en los estudiantes, tales como:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Capacidad de vivir plenamente.<\/li><li>Aprendizajes significativos, relevantes y pertinentes.<\/li><li>Una buena comunicaci\u00f3n tanto oral como escrita.<\/li><li>Capacidad para el trabajo en equipo, de manera colaborativa.<\/li><li>Una formaci\u00f3n integral de calidad, que estimule el desarrollo y cultive la parte intelectual, emocional y f\u00edsica.<\/li><li>Una mejora de las relaciones, para aumentar la participaci\u00f3n y mantener una mayor sociabilidad y una mejor integraci\u00f3n entre alumno y docente, grupal e institucional.<\/li><li>Libertad, compromiso social, capacidad cr\u00edtica, reflexiva, moral y \u00e9tica.<\/li><li>Capacidad hacia la autonom\u00eda personal e intelectual y el autoaprendizaje.<\/li><li>Crecimiento continuo.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se tiene claro que los estudiantes que ingresan a las diversas opciones de educaci\u00f3n superior se caracterizan por sus diferencias individuales, que se reflejan en el aprovechamiento de la actividad educativa en relaci\u00f3n con los conocimientos, la motivaci\u00f3n, el estilo de razonamiento, el significado y relevancia que tienen los conocimientos, lo que -por lo mismo- requiere de una atenci\u00f3n m\u00e1s individualizada. Ante ello y por recomendaci\u00f3n de la UNESCO (2001) es preciso \u201ctransformar los procesos pedag\u00f3gicos de forma que todos los estudiantes construyan aprendizajes de calidad. Los procesos pedag\u00f3gicos deben estar centrados en el alumno, utilizando una variedad de situaciones y estrategias para promover que todos y cada uno realicen aprendizajes significativos, participen activamente en su proceso y cooperen entre ellos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la perspectiva del aprendizaje significativo y con un sentido innovador, se han propagado, intensivamente, propuestas y modelos pedag\u00f3gicos como los basados en competencias profesionales, entornos virtuales de aprendizaje, aprendizaje basado en problemas, aprendizaje basado en proyectos, sistemas modulares y modelos tutoriales. Se reconocen fundamentalmente por distinguirse de los modelos educativos tradicionales, ya que apuntan hacia el aprendizaje basado en la actividad de los estudiantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durand (2002) se\u00f1ala las diferencias entre dos modelos pedag\u00f3gicos que gu\u00edan la educaci\u00f3n superior en este pa\u00eds:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Modelo tradicional, con una ense\u00f1anza centrada en el docente que dicta c\u00e1tedra casi unilateralmente y con poca disposici\u00f3n al cambio; donde el alumno escucha al profesor, toma apuntes, y su participaci\u00f3n presenta pocos cuestionamientos al docente y expresa con un limitada capacidad cr\u00edtica, es decir una actitud pasiva, d\u00e1ndose mayor importancia a la memorizaci\u00f3n y un mayor control; este modelo promueve que se inculquen\u2026 valores como el respeto a la autoridad, la disciplina y el orden (&#8230;) el aprendizaje es comprendido como un proceso mec\u00e1nico; asociativo, basado exclusivamente en motivaciones extr\u00ednsecas y elementales, \u2026 privilegia el conocimiento memor\u00edstico.&nbsp;<\/li><li>Modelo pedag\u00f3gico emergente con una mayor participaci\u00f3n activa del alumno, es decir, un modelo de ense\u00f1anza centrada en el estudiante&#8230;; el profesor es m\u00e1s flexible ya que dicta c\u00e1tedra pero el alumno es colaborativo, cuestiona y reflexiona cr\u00edticamente adem\u00e1s que investiga puesto que se destina un mayor tiempo al trabajo en equipos y utilizaci\u00f3n de bibliotecas; existe una mayor libertad y menos control hacia el alumnado.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, en el proceso de armonizaci\u00f3n europea, la adopci\u00f3n del cr\u00e9dito europeo (uno de sus ejes fundamentales) est\u00e1 basada en una filosof\u00eda de trabajo del estudiante, misma que supone la adopci\u00f3n de nuevos enfoques para la ense\u00f1anza y el aprendizaje, de ah\u00ed que dicho sujeto desarrolle un estilo aut\u00f3nomo de aprendizaje, partiendo del apoyo brindado por su tutor, lo que le permite aprender a construir el conocimiento y a interpretar significativamente el mundo a su alrededor, en forma independiente. Esta propuesta de car\u00e1cter pedag\u00f3gico sugiere un docente que abandone el papel de transmisor de conocimientos, para ocuparse en la acci\u00f3n de guiar y orientar, como tutor, al estudiante en el curso de su itinerario de formaci\u00f3n, en t\u00e9rminos profesionales y personales. De ah\u00ed que la tutor\u00eda calificada como actividad acad\u00e9mica asuma un papel fundamental en el nuevo escenario docente y promueva una transformaci\u00f3n que rompa la cadena, poco recomendable, de la ense\u00f1anza tradicional de \u201clecci\u00f3n-apuntes- examen-cr\u00e9ditos, para incorporar la din\u00e1mica del \u00abautoestudio-tutor\u00eda-trabajo-evaluaci\u00f3n-satisfacci\u00f3n\u00bb(Gair\u00edn et a\/., 2004).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con las caracter\u00edsticas del nuevo perfil del docente en funci\u00f3n de tutor, hay condiciones ideales que las instituciones se obligar\u00edan a cumplir, a fin de garantizar el \u00e9xito de la acci\u00f3n tutorial. Destaca la decisi\u00f3n de integrar la funci\u00f3n tutorial en los planteamientos formales de la instituci\u00f3n, como el plan de desarrollo; las estrategias concretas de apoyo al estudiante; el programa de tutor\u00eda, por ejemplo, que subraya el compromiso con el proceso de aprendizaje. Al respecto, la docencia de nivel superior asume un protagonismo real en la medida en que se trata de apoyar, entre otros rasgos, una nueva formaci\u00f3n y actualizaci\u00f3n pedag\u00f3gica de su profesorado, reflejada en un necesario &#8216;cambio de mentalidad&#8217;, que m\u00e1s bien se caracteriza por transitar de una pedagog\u00eda basada en la ense\u00f1anza de contenidos a una nueva basada en el aprendizaje del alumnado. Sobre ello, dicen Ledesma y Marrero (2009), que la ense\u00f1anza centrada en el aprendizaje es aquella que:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>trata de lograr que el alumnado aprenda, cambiando algunas de sus actitudes, mejorando sus destrezas y estrategias y adquiriendo nuevos saberes que les ayuden a dar sentido al mundo que les rodea; a trav\u00e9s de aprendizajes estables y duraderos; con una mejor adecuaci\u00f3n de los contenidos al alumnado, mediante la reducci\u00f3n de las distancias entre lo que se ense\u00f1a y se aprende teniendo en cuenta la motivaci\u00f3n, las capacidades y las dificultades de aprendizaje del estudiantado a la hora de decidir los contenidos, su organizaci\u00f3n y la forma en que van a ser ense\u00f1ados y evaluados; proporcion\u00e1ndole al alumnado elementos para que reconstruya los saberes y los reelabore personalmente, ya que s\u00f3lo as\u00ed tendr\u00e1n significado y sentido para \u00e9l, m\u00e1s que pedirle el consumo de productos ya acabados; y, en suma, que la ense\u00f1anza en un solo sentido&#8230;, profesor-alumno, abra paso a una ense\u00f1anza en la que hay una verdadera interacci\u00f3n entre profesorado y alumnado.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En relaci\u00f3n con los aprendizajes basados en competencias, no hay que perder de vista otros principios pedag\u00f3gicos que las sustentan, como los de P\u00e9rez G\u00f3mez (Ledesma y Marrero, 2009):<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>&#8230; implicar activamente al estudiante en procesos de b\u00fasqueda, estudio, experimentaci\u00f3n, reflexi\u00f3n, aplicaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n del conocimiento; focalizar en las situaciones reales y proponer actividades aut\u00e9nticas y vincular el conocimiento a los problemas Importantes de la vida cotidiana &#8230; estimular la metacognici\u00f3n de cada estudiante, su capacidad para comprender y gobernar su propio y singular proceso de aprender y de aprender a aprender la funci\u00f3n riel docente puede concebirse como la tutela del aprendizaje de los estudiantes lo que implica dise\u00f1ar, planificar, organizar estimular, acompa\u00f1ar evaluar y reconducir sus procesos de aprendizaje.<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, cambiar el principio \/ m\u00e9todos de &#8216;la ense\u00f1anza sin cambiar la pr\u00e1ctica de la docencia en la educaci\u00f3n superior tal como se desarrolla, no llevar\u00eda a ninguna transformaci\u00f3n real y efectiva Av pijes en ese marco, la tutor\u00eda juega un papel fundamental como parte del compromiso de los docentes, esto significa reconocer en esta estrategia acad\u00e9mica y el principio, primordial de \u00abbuscar una integraci\u00f3n y coherencia del proceso de ense\u00f1anza y formaci\u00f3n acad\u00e9mica [en donde] tutor\u00eda y docencia forman un \u00fanico eje en el marco de las ense\u00f1anzas universitarias \u2026 \u201c (Ledesma y Marrero, 2009).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> Lo anterior, desde la visi\u00f3n que interesa en la relaci\u00f3n tutor-alumno -en el marco no s\u00f3lo de las nuevas propuestas pedag\u00f3gicas sino de un nuevo esquema de interacci\u00f3n en condiciones de mayor igualdad acad\u00e9mica-, es perfectamente ampliable a escenario en donde participan estos dos personajes. Por eso se afirma que los modelos educativos basados en enfoques centrados en el estudiante, y que est\u00e1n siendo incorporados por casi todas las instituciones de educaci\u00f3n superior mexicanas, requieren de un cambio en la metodolog\u00eda docente, donde se de un rompimiento para dar paso a la creaci\u00f3n de aseados diversos de formaci\u00f3n; donde se fomente el trabajo dirigido y tutelado, personal o grupal, que d\u00e9 mayor importancia al manejo de herramientas ce aprendizaje para dejar atr\u00e1s la simple acumulaci\u00f3n de conocimientos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Docencia y tutor\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La denominaci\u00f3n de este apartado es premeditada, no para dar idea de una distancia o separaci\u00f3n entre las dos funciones, sino justamente, en raz\u00f3n de llamar la atenci\u00f3n sobre una perspectiva actual de una de las principales funciones de la educaci\u00f3n superior, la docencia. Esta visi\u00f3n, para muchos a\u00fan no suficientemente clara, evidentemente tiene su grado de dificultad, si es que se le observa como una respetable actividad profesional, dotada del rigor de una disciplina que exige a\u00f1os de estudio, preparaci\u00f3n y que nunca deba dar por cancelados nuevos aprendizajes. No obstante, es una actividad humana, realizada por seres humanos y, como tal, factible siempre de mejorar. Err\u00f3nea y frecuentemente \u00abfrente a ella se coloca la tutor\u00eda, en vez de hablar de \u00e9sta como parte integrante de la funci\u00f3n docente, esto es, no \u201cfrente a\u201d, sino \u00abdentro de\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, en apoyo de lo que ya se ha declarado, parte fundamental del compromiso con la formaci\u00f3n del estudiante, es preciso subrayar que tanto la tutor\u00eda como la docencia son componentes de un mismo eje en el marco de la educaci\u00f3n superior. Ya se hac\u00eda referencia en cap\u00edtulo previo a Raga (2003), quien reconoce que la tutor\u00eda no es una nueva funci\u00f3n en la actividad universitaria, sino que se trata de un quehacer que \u201cse desarrolla en la instituci\u00f3n [de nivel superior] desde sus primeros momentos; una tarea de acompa\u00f1amiento formativo con el alumno&#8230; para capacitarles, singular y cualificadamente, para integrarse en la sociedad a la que pertenece\u00bb. Como parte del compromiso, refuerza su planteamiento al se\u00f1alar que, en los esquemas institucionales, la funci\u00f3n de la tutor\u00eda \u201co forma parte integrante, per se, del modelo universitario, o nunca podr\u00e1 ser un ap\u00e9ndice que, a modo de trabajo aut\u00f3nomo a realizar, se encargar\u00e1 a unos u otros agentes del quehacer universitario\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema tiene que ver con una hist\u00f3rica omisi\u00f3n en los procesos de modernizaci\u00f3n y de reforma de la educaci\u00f3n superior, en los que, por razones de diversa \u00edndole: pol\u00edticas, t\u00e9cnicas, normativas, de formaci\u00f3n y otras, se ha soslayado la importancia de reconocer en la docencia una posici\u00f3n mucho m\u00e1s integral y s\u00f3lida; pareciera, m\u00e1s bien, que lo que se ha promovido ha sido la fragmentaci\u00f3n de una funci\u00f3n arm\u00f3nica en una serie de actividades muchas veces desvinculadas entre si, en vez de que asegure su compromiso ante la formaci\u00f3n y emancipaci\u00f3n de los sujetos bajo su responsabilidad. Obviamente, ver la docencia en esa dimensi\u00f3n incluye tambi\u00e9n el ejercicio de la funci\u00f3n de tutor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los puntos de vista de car\u00e1cter cr\u00edtico sobre el proceso de implantaci\u00f3n de la tutor\u00eda en la educaci\u00f3n superior en M\u00e9xico, destaca el realizado por Ducoing (2009), quien asegura que su institucionalizaci\u00f3n \u201cse ha puesto en marcha a pesar de los cuestionamientos, resistencias, multiplicidad de significados y, por qu\u00e9 no, la falta de voluntad, disposici\u00f3n e incluso de habilidades y competencias de los&#8230; profesores versitarios\u201d. Adem\u00e1s, cuestiona la posibilidad de que la tutor\u00eda sea una v\u00eda para resolver problemas j\u00f3venes de bachillerato y de nivel superior; o que propicie el enriquecimiento de su desempe\u00f1o; no conf\u00eda en que la tutor\u00eda sea un elemento promotor, junto con otros m\u00e1s, de la mejora de las instituciones educativas. Asegura, en oposici\u00f3n a lo que la ANUIEs plantea, que la tutor\u00eda \u201cse inscribe m\u00e1s f\u00e1cilmente en proceso burocr\u00e1tico donde el alumno debe seguir la trayectoria establecida por el tutor&#8230;, como un sujeto sometido a los designios, a las perspectivas de aqu\u00e9l\u00bb (2009: 59), cuando -justamente- se trata de apoyar la formaci\u00f3n de seres cada vez m\u00e1s aut\u00f3nomos, con capacidades propias de decisi\u00f3n, discernimiento, con la mayor responsabilidad. Si lo que la investigadora plantea sucede, tal vez el problema est\u00e9 en la visi\u00f3n de los docentes que asumen un equivocado papel de tutor, no en el esp\u00edritu de la acci\u00f3n tutora, en concreto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el escenario de la educaci\u00f3n superior, los alumnos necesitan de una figura distinta a la que padecen o a la que disfrutan cotidianamente en el aula, que les ofrece asesor\u00eda permanente sobre asuntos de su carrera o del campo profesional, con un sentido cr\u00edtico y formativo. Trat\u00e1ndose de aspectos personales, tambi\u00e9n sienten, con frecuencia, la necesidad de contar con la ayuda de dicho personaje docente: que se interese por el rumbo que ha tomado su trayectoria escolar y aprecian su opini\u00f3n y apoyo para toma\u00bb las mejores decisiones\u00bb. Todo ello es un reflejo de la integraci\u00f3n que el docente debe procurar entre la formaci\u00f3n acad\u00e9mica y el proceso de ense\u00f1anza. Las nuevas propuestas, a nivel mundial, para la formaci\u00f3n de la docencia, que toman como centro al estudiante y su proceso de aprendizaje, postulan un nuevo perfil pedag\u00f3gico que distingue, entre sus posibles consecuencias, cambios radicales en las metodolog\u00edas docentes, la adaptaci\u00f3n de los saberes, nuevos procedimientos para la evaluaci\u00f3n y un papel m\u00e1s comprometido de la docencia y, por ende, de la tutor\u00eda. Eso significa, seg\u00fan lo describe R. S\u00e1nz Oro (2009), que la funci\u00f3n de la docencia tutorial garantizar la calidad de la ense\u00f1anza en cuatro aspectos b\u00e1sicos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>La tutor\u00eda universitaria tiene una funci\u00f3n pol\u00edtica, \u00e9tica y pedag\u00f3gica para la emancipaci\u00f3n individual colectiva del alumnado.<\/li><li>La tutor\u00eda en la universidad ha de estar orientada al desarrollo intelectual, acad\u00e9mico, pol\u00edtico, cultural y pedag\u00f3gico del alumnado.<\/li><li>Se ha de desarrollar sobre la base de una relaci\u00f3n dial\u00f3gica para facilitar la recreaci\u00f3n del conocimiento relevante en el alumnado.<\/li><li>Ha de incardinarse en la estructura del puesto de trabajo del docente dot\u00e1ndolo de espacios, tiempos y escenarios id\u00f3neos para su desarrollo.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, existe la convicci\u00f3n de que si se transforma el papel del profesor a trav\u00e9s del ejercicio de la tutor\u00eda, se obtendr\u00e1n cambios en las formas de ense\u00f1ar, de relacionarse con el alumno, de ser docente. Lo que no es adecuado es plantear que la funci\u00f3n o las tareas que debe desarrollar un tutor debieran ser ajenas a lo que hace un profesor. Lo ideal ser\u00eda que mediante la tutor\u00eda se lograr\u00e1 desarrollar una nueva cultura docente. Vista as\u00ed, la acci\u00f3n tutorial se entiende como \u201cuna v\u00eda de cambio, como el ejercicio de una docencia diferente, evolucionada, que discute y transforma la propia docencia\u00bb (Gonz\u00e1lez e Ysunza, 2005).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ello exige considerar que el tutor es el mismo profesor, pero atento a desarrollar una modalidad diferente de la docencia. No se pretende que el profesor cuando se desempe\u00f1a como tutor tenga que demostrar atributos especiales, cualidades ideales o deseables. De ser cierto, llevar\u00eda a pensar que \u201cel profesor no es tan bueno\u00bb, pero \u201cel tutor s\u00ed lo es\u201d. Tambi\u00e9n promover\u00eda una imagen de descr\u00e9dito, pues se estar\u00eda asumiendo que la figura del tutor surge para hacer o completar lo que el profesor no ha sido capaz de cumplir. Conceptualmente, una diferenciaci\u00f3n de esta naturaleza no permitir\u00eda entender la funci\u00f3n del tutor en el marco m\u00e1s amplio de la docencia y de la educaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Leticia Canales (Gonz\u00e1lez e Ysunza, 2005), por ejemplo, menciona tres atributos necesariamente presentes en el perfil del tutor:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>cualidades humanas, propias de la definici\u00f3n del \u201cser\u00bb del docente\/tutor, que sugieren promover rasgos como empat\u00eda, autenticidad, madurez cognitiva y volitiva, responsabilidad y sociabilidad;<\/li><li>cualidades cient\u00edficas, propias del \u201csaber\u201d del docente\/tutor, referidas a conocimientos provenientes del campo de la psicolog\u00eda, la pedagog\u00eda y la filosof\u00eda, que de manera directa e indirecta inciden en las funciones del tutor, y<\/li><li>cualidades t\u00e9cnicas que definen el \u201csaber hacer\u00bb del docente\/tutor, concretadas en un conjunto de destrezas y t\u00e9cnicas que se adquieren por adiestramiento.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay una clara apreciaci\u00f3n que consiste en que el profesor tutor no debe prepararse para operar con el alumno como si fuera un objeto, sino para el encuentro, la interacci\u00f3n con otro ser humano, para participar en una relaci\u00f3n que lo impactar\u00e1 profundamente, que lo transformar\u00e1 Eso significa que en esa relaci\u00f3n se debe diluir la idea del profesor inm\u00f3vil frente al alumno como el \u00fanico sujeto en movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bain (2006), en su texto sobre lo que hacen los mejores profesores universitarios, entre quienes, evidentemente, debe incluirse al tutor, se\u00f1ala que la pr\u00e1ctica docente debe partir de la preocupaci\u00f3n del profesor -al que en esta perspectiva se le asume como tutor-, por el aprendizaje personal que vive intensamente \/ lo comunica con convicci\u00f3n a sus estudiantes, con quienes, lejos de mostrar alguna actitud de poder siente que invierte en ellos. De esa forma y sin ninguna se\u00f1al de ejercicio de poder alguno, promueve una actitud de confianza fundamental, por lo que una conducta como \u00e9sta de parte del tutor, refleja la firme creencia de que los estudiantes desean aprender y asumen que en realidad lo pueden hacer. Con eso. dice Bain, se enfrenta cualquier problema \u201cen lugar de echar la culpa a ciertas pretendidas deficiencias de los estudiantes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lograr ese ambiente de confianza y franqueza en la acci\u00f3n tutorial genera una atm\u00f3sfera de interacci\u00f3n \u00aben la que los estudiantes pueden hacer preguntas sin ser reprochados o avergonzados, y en la que pueden discutirse con libertad variados puntos de vista y formas de entender\u201d (Bain 2006). Frente a esa respuesta del estudiante, el tutor no s\u00f3lo esta en la posibilidad de reconocer cu\u00e1nto sabe y la distancia que media entre su experiencia y las de sus estudiantes; pero tambi\u00e9n debe reconocer lo que no sabe y la cercan\u00eda entre sus logros y los de los alumnos. Por eso, Bain recomienda a los profesores m\u00e1s eficientes que ven como un problema no poder influir en el estudiante, tratar de evitar que cualquier falta de \u00e9xito afecte la confianza sobre su capacidad para resolver el problema con m\u00e1s esfuerzo. A estos mismos profesores, Bain les reconoce el esfuerzo que realizan al tomar en serio a sus estudiantes como seres humanos y tratarlos igual que como tratan a cualquier colega: con justicia, compasi\u00f3n y preocupaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin lugar a dudas, mediante la acci\u00f3n tutorial es posible lograr un acercamiento mucho m\u00e1s preciso al estudiante de educaci\u00f3n superior que provoque un impacto efectivo. Como aporte de este ejercicio docente, se ha podido reconocer la diversidad que hay en el universo estudiantil. Eso tiene un enorme significado, pues la experiencia se\u00f1ala que los sistemas de planeaci\u00f3n y de gesti\u00f3n institucional no suelen tener un gran esmero en aceptar la importancia de conocer las particularidades y cambiantes condiciones de car\u00e1cter socio-econ\u00f3mico, familiar y cultural de cada uno de los estudiantes. Entonces, la acci\u00f3n tutorial se convierte en una de las v\u00edas m\u00e1s adecuadas para conocer esas condiciones y contribuir a transformarlas en estrategias de atenci\u00f3n, lo que, a su vez, significa una oportunidad de adecuaci\u00f3n de los modelos y enfoques educativos a partir del estudiante y su proceso de aprendizaje. Aunado a esto \u00faltimo, hace falta profundizar en la reflexi\u00f3n sobre la figura y el papel del tutor, partiendo de considerar un replanteamiento y una renovaci\u00f3n de la funci\u00f3n docente junto con la del estudiante como centro de atenci\u00f3n en los nuevos modelos educativos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Zabalza (2006) sostiene que la tutor\u00eda es parte sustancial del perfil profesional del docente universitario, por lo mismo, es urgente \u201crescatarlo en toda su profundidad pues tanto su sentido como su proyecci\u00f3n pr\u00e1ctica est\u00e1n, en la actualidad, en entredicho\u201d. Hay que desterrar por completo, la idea de que la tutor\u00eda significa \u201cun puro compromiso administrativo en el que ni los profesores ni los alumnos creen excesivamente\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No debe olvidarse, como lo propone Claudia Garc\u00eda (2009), que \u00abel reconocimiento del contexto y la uni\u00f3n docencia-tutor\u00eda se constituyen en compartimentos conectados que confluyen en el aprendizaje significativo y aut\u00f3nomo del estudiante&#8230;, sensibilizando al corpus docente en una nueva intervenci\u00f3n, propiciando canales y herramientas para un crecimiento rec\u00edproco para conocer y desarrollar su tarea con la m\u00e1xima eficacia y responsabilidad. La implementaci\u00f3n de los dispositivos tutoriales impacta en la configuraci\u00f3n de los curricular, redefine roles, genera pol\u00edticas preventivas para la inclusi\u00f3n y aspira a un nuevo enfoque en la formaci\u00f3n docente y a propiciar nuevas pol\u00edticas educativas que incorporan nuevas metodolog\u00edas y dispositivos de abordaje para atender y entender a los estudiantes. En ese marco\u2026, orientaci\u00f3n y tutor\u00eda deben contar con un espacio institucional de despliegue, sostenidos por la voluntad pol\u00edtica de la gesti\u00f3n institucional, para garantizar la eficacia terminal de los estudiantes.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">Romo L., A. (Coord.) (2010).<em> La percepci\u00f3n del estudiante sobre la acci\u00f3n tutorial. Modelos para su evaluaci\u00f3n. <\/em>ANUIES.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n es el estudiante de nivel superior en M\u00e9xico y qu\u00e9 experimenta en la acci\u00f3n tutorial? A pesar de la convenci\u00f3n emp\u00edrica que se conoce en torno de la juventud, su puntal te\u00f3rico es bastante complejo y se puede encontrar desde la definici\u00f3n de la UNESCO donde la juventud es \u201cun periodo que se da &#8230; <a title=\"\u00bfQui\u00e9n es el estudiante de nivel superior en M\u00e9xico y qu\u00e9 experimenta en la acci\u00f3n tutorial?\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/quien-es-el-estudiante-de-nivel-superior-en-mexico-y-que-experimenta-en-la-accion-tutorial\/\" aria-label=\"Leer m\u00e1s sobre \u00bfQui\u00e9n es el estudiante de nivel superior en M\u00e9xico y qu\u00e9 experimenta en la acci\u00f3n tutorial?\">Leer m\u00e1s<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":142,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_crdt_document":"","episode_type":"","audio_file":"","podmotor_file_id":"","podmotor_episode_id":"","cover_image":"","cover_image_id":"","duration":"","filesize":"","filesize_raw":"","date_recorded":"","explicit":"","block":"","itunes_episode_number":"","itunes_title":"","itunes_season_number":"","itunes_episode_type":"","footnotes":""},"categories":[12],"tags":[10],"class_list":["post-1231","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-asesoria-y-tutoria-con-integracion-de-tecnologias","tag-clase-digital"],"acf":[],"jetpack_featured_media_url":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1231","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/users\/142"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1231"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1265,"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1231\/revisions\/1265"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.ugto.mx\/mdued\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}